Excursión al río Chillar y las cascadas (lunes 2 de noviembre)

Pues eso, que hoy lunes aprovechando que es festivo se ha hecho una excursión de las que hacemos los sábados, para compensar uno de los sábados en los que no habrá excursión (en realidad serán dos sábados los que no haya excursión pero sólo había que recuperar uno, es que tampoco es plan de explicarlo todo que… después todo se sabe, jejeje)

En un principio íbamos a ir a la fuente del esparto / el pinarillo, pero allí mismo, sobre la marcha se pensó en cambiar el itinerario. Vamos por el río ¿Nos mojaremos? No, llegaremos hasta donde esté seco. Es que no traemos calzado adecuado… Que no nos íbamos a mojar, ¡ja!

El grupo de caminadores saludables estaba formado por Estrella, María, ¿Lu?, San, Ángel y yo, que Mari Ángeles no vino que tenía otros compromisos, pero se acercó a saludar y esas cosas. Creo que voy a tener que cambiar el orden de los asistentes, es que coincide que nombro a Ángel después de San y si no se fija uno en la coma de separación parece que hay alguien que se está nombrando a un santo: San Ángel, que sí  que estos dos son unos ángeles y seguro que son muy santos (que no santurrones), pero no es esa la idea…

Nos fuimos andando desde el polideportivo, ya que la bajada al río está a un paso, (lo que son las cosas y cómo pasan los años, que todo esto era prácticamente campo cuando yo era un imberbe mozalbete -sí, ya va uno pa viejo-, en fin…), y antes de llegar al río nos desviamos para ver la cascada que hay en la 2ª fábrica de la luz (creo que es la 2ª), pero subimos por donde están las casa, que se corta camino, menos mal que Estrella conocía ese atajo, porque la idea era subir la cuesta y tirar por el camino “habitual”. En la foto 1 puedes ver la cascada en cuestión, cascada que aunque aquí en Nerja lo acortamos todo, creo que nadie dice la cascá o al menos yo no recuerdo haberlo oído, pero puede ser; ya que “cascá” sí que se usa, pero en otro contexto totalmente diferente, pero muy diferente, y no es eso de “ahora vas y lo casca” que dirían los de Cruz y Raya.

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Foto 1. La cascada (de la 2ª fábrica) 10.18h
ISO-100, f/5.6, 1/15, 28mm (42 eq.35)

Cuando llegamos a la tercera fábrica (de la luz o salto grande) ya empezaron los problemas, ya que había mucha agua y casi no había por dónde pasar sin mojarse (en realidad, casi sin el casi), y claro, como no teníamos pensado hacer esta excursión, no veníamos preparados, (es que algunos tenemos zapatillas más viejas para este tipo de situaciones), así que… nos quitamos los zapatos, los calcetines y cruzamos el río con la esperanza de que después hubiera sitio por donde ir sin mojarse (ilusos…).
En la foto 2, una muestra de lo dicho (el cruce del río sin zapatos), que fresca estaba el agua ¿verdad?

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Foto 2. Cruzando el río sin complicarse la vida…

Pero río venía bien puesto de agua (mucha para lo que habitualmente lleva, que es menos de lo que llevaba hoy, ya que este río no suele ser caudaloso, que toda el agua está “controlada” para los depósitos municipales, regadíos, saltos de agua, etc.
En cualquier caso, viendo que nos íbamos a mojar de todas todas, en lugar de andar descalzos por el lecho pedregoso del río, mejor era hacerlo con las zapatillas puestas que al menos no te resbalas tanto y sobre todo no te vas clavando todas las piedrecillas, porque según la Ley de Murphy si hay una piedra que clavarse, seguro que te la clavas…
Aún así, algunos intentaban no meterse mucho por el agua, si había filas de piedras pasaban por encima de ellas (foto 3)

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Foto 3. Aprovechando las piedras para cruzar el río

Y si no había piedras puestas por otra gente, algo había que hacer… ¡ponerlas uno mismo! (foto 4)

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Foto 4. Piedra de quita y pon para ayudar a cruzar el agua

Aunque después, si no había más remedio, se echaba mano de la vara de mando y del cargo de “jefe de la expedición”, así que… había que hacer de porteador…  jejeje (foto 5)

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Foto 5. ¿Hasta dónde quiere el bwana que lo lleve? 

Aunque hubo situaciones más embarazosas pero no tengo las fotos, a ver si Estrella me pasa alguna y la publico, (si me dejan , claro) jejeje

En serio, la cosa estuvo bien divertida, además de que al ser algo casi no previsto y muy improvisado, ya que ninguno tenía ni idea de que íbamos a venir aquí, porque lo decidimos justo sobre la marcha, allí mismo, y las alternativas iniciales eran: la Fuente del Esparto o Cantarriján, y finalmente acabamos en el río…

Pero no fue una excursión a los Cahorros, ya que nos quedamos en la cascada que hay después de la 3ª fábrica (ver la foto 6), aunque a pesar de ser Noviembre, había gente subiendo el río camino de los Cahorros e incluso había una pareja de municipales (perdón de policías locales) por donde la gente deja los coches aparcados, para evitar los rateros-chorizos y otra gente que le gusta apropiarse de lo ajeno.

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Foto 6. La cascada del río

Decir que las cascadas estas en realidad son saltos de agua que bajan de la acequia que pasa por arriba y lo mismo las usan para desaguar un poco el caudal que llevan.

Y para terminar y haciendo casi de hombre del tiempo, comentar que el agua no estaba demasiado fría, y tampoco hacía frío a pesar de que todo el rato (o casi) íbamos por la sombra, incluso después cuando salimos a cielo descubierto, el sol pegaba de lo lindo… tanto que aproveché y después de la excursión, me fui a la playa con la parienta… un par de horitas antes del tenis… pero te lo cuento después.

Aquí tienes el link a todas las fotos de esta excursión en el álbum publicado en Picasa web.
Y abajo te pongo el carrusel con todas las fotos (pulsando ahí también te mostrará el álbum con las treinta y tantas fotos que he publicado, sí, pocas, pero porque no hay repetidas)

Nos vemos.
Guillermo
Terminado de escribir, el lunes 2 de Noviembre de 2009 a las 23.47

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