Partido de tenis con Fajardo, él paga

Pues eso, que este sábado he jugado otro partido de la liga de tenis, en esta ocasión con Antonio Fajardo, que me ganó 6-0, 6-0, pero no porque él sea mejor que yo, sino porque si no me dejaba ganar, pues… mira la foto 1 y a ver qué harías tú…

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Foto 1. O me dejas ganar o te endiño…

Que no, que esto fue broma (que sí, que ya lo sé que te lo imaginabas, pero para que a nadie le queden dudas).

Estaba claro que iba a ganar Antonio, pero… lo jugamos, a pesar del viento que hacía, que algunas veces complicaba más de la cuenta el juego (sobre todo a mí, jeje).

Aunque no gané ningún juego, al menos llegué a unos pocos (muy pocos, las cosas como son) Duce (iguales, no se si se escribe así, pero lo pronuncian algo así como dius, que yo siempre he pensado que era yus… ), y en otro par de ocasiones me llegué a poner con ventaja, pero… pues pasa lo que pasa que el que sabe, sabe y el que no… a contarlo en un blog… 🙂

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Foto 2. Antes de empezar el partido

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Foto 3. Después de terminar el partido

Como aún sigo yendo a todos lados andando, ya que la moto intento no usarla, no por nada especial, pero como he estado tantos días que iba a patita a todos lados, salvo cuando alguien se ofrecía a llevarme en coche, y yo aceptaba, que en más de una ocasión ha dicho de llevarme o recogerme y he preferido ir andando… al menos cuando tenía que estar en reposo… bueno, la cosa es que aunque se supone que ya puedo ir en moto, pues… si puedo evitarlo lo evito. A lo que iba… que siempre me pasa lo mismo, que me enrollo como yo solo, si es que… ves, hasta para decirte que me enrollo me estoy enrollando, en fin… Que te decía, que como ahora voy andando a casi todas partes… pues me fui al tenis a patitas y si no me equivoco, porque con la cabeza que tengo, lo mismo fue otro día y a otra hora, pero creo que no, que fue el sábado cuando iba al polideportivo.
A ver… llevo una parrafada de tres pares de narices y aún no he dicho nada, así me pasa lo que me pasa, que cuando me tengo que poner a escribir estas cosas, sobre todo cuando son de las que tengo atrasadas, pues… le temo…
¡VALE! ¡Ya me callo! bueno, callarme, no; si no que sí, que ya te lo cuento… ¡allá vamos!
Que iba yo andando por lo alto de Castilla Pérez, más o menos a la altura de la óptica (pero la de arriba, la que está cerca de Mapfre) y pasa un coche y empieza a pitar y a decir ¡GUILLE! ¡GUILLE! Yo miré, saludé, pero ni idea de quiénes eran… eso sí, el saludo seguro que pareció de que reconocí a quiñen me saludaba, pero… como que no… A ver, el no reconocerla era por varias razones, que no es por justificarme, o sí, bueno, en realidad al decir esto se van a enterar de que no las conocí… ¿y si me callo? así no se enteran ¿no? Ya que he liado la que he liado para contar esto, mejor lo cuento, que si no se de más de una (incluso de unos) que me la va a liar… La cosa es que el domingo me enteré de quién me había saludado, y claro esa persona que me lo ha contado se extrañó que quién me saludó me conociera, sobre todo para saludarme como saludó… y ya está… esto es todo…. XDDDDDDDDDD
Vale, aunque no te sirva de nada, decirte que la conductora era Lorena, a la que conocí en la feria, el día de las fotos de Las chicas de taichí vestidas de faralaes, ese mismo día también conocí a otra de las ocupantes del coche: Marta, y la tercera, bueno… a esa la conozco desde que ella era chiquitilla, y después de unos cuantos años que casi ni nos hemos visto; ahora, casi hasta en la sopa… lo que yo te diga… en fin…

Después del encuentro (por llamarlo de alguna forma) seguí mi camino para el polideportivo, iba así como rapidillo, que iba justo de tiempo, y es que no se puede salir tan justo, que después te encuentras a gente por el camino y no es plan de no saludar, y como en el caso de mi amigo Fernando (el curandero, pero de curar) que me lo encontré cuando iba por calle Diputación, que aparte de preguntarme por la salud (de los ojos) me preguntó qué tal llevaba el azúcar… sí, es que me controla a ver si cumplo mi parte y tengo el azúcar controlada, que al principio (de saber que yo era diabético) hasta me regañaba cuando le decía cómo la tenía (normalmente por encima de 200), pero le dije que la prueba que me hice el miércoles la tenía a 92, y me dejó seguir, jejeje.

A la altura de la gasolinera BP se paró un coche a mi lado, y era Antonio Fajardo, el contrincante, así que… me vino bien, ese cachillo que me ahorré de camino y así me cansé menos… ¡pa lo que me sirvió!

Nos vemos
Guillermo
Publicado el lunes 1  de febrero a las 00.19, pero la fecha y hora que tiene es del sábado 30 a las 16.50 que es más o menos cuando terminamos (ni una hora, calentamiento incluido, le duré)

Las últimas parradas (las que hay después de la última foto) lo he publicado el día 1, pero a las 22.23

P.S. (02-Feb-2010, 14.33)
Que no me había acordado de poner las fotos que le hice a Antonio con uno de sus alumnos más aventajados (del que no recuerdo el nombre).
Y como dicen eso de más vale tarde que nunca, aquí están:

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Foto 4.

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Foto 5.

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