Tarde de tenis, sin tenis

Pues eso… un ratillo antes de las 7 estaba yo preparándome un té verde cuando recibo una llamada de San, que cómo estás, que si ves mejor, que si esto, que si lo otro… Vaya resfriado. Sí, llevo así más de una semana. ¿No será alergia? No creo, nunca he tenido alergia a nada. Es que es raro que un resfriado te dure tanto. Ya, pero será la sinusitis más que resfriado… Bla, bla, bla. ¿Vas al tenis? No, voy a esperar a ver qué me dice la doctora el viernes y casi seguro que el lunes que viene ya voy. Bueno, pues yo daré un par de raquetazos por ti… Vale, preo procura que sean buenos golpes, jejeje. ¿Te vas a pasar un ratillo por allí? No tenía pensado ir ¿irás al taichí? No, este mes me voy a solidarizar contigo y no voy… jaja. Vale, pues si después me traes en el coche, me acerco. De acuerdo, te llevaré.

Así que… al rato, me fui andando pal tenis, bueno, pal polideportivo, así de camino aprovechaba para pagar los 5.80 euros que me dijeron esta mañana los de deportes que había que pagar para lo de la liguilla esa de tenis y que se lo podía pagar a cualquiera de los conserjes.

Cuando llegué a eso de las 7 y media, allí estaban San, Miguel, el otro niño que nunca me acuerdo del nombre… ¿Alberto? y Shirac, que ya está de nuevo por Nerja y el otro día me preguntó cuándo podríamos jugar algún partido por la mañana, pero le dije que habría que esperar a que me operara y me dieran "el visto bueno".
Como sólo estaban los cuatro (además del profe) estuvieron practicando todo el rato en la pista 1, al menos hasta un poquillo antes de la hora en la que se pusieron a jugar un partido de dobles: los dos niños contra San y Shirac. No sé cuántos juegos jugaron, pero creo que todos los ganaron el equipo de las dos "S", sí…

Después de la hora, llegó Laura y a parte de "volver" a felicitarnos el año nuevo y esas cosas, le pregunté si le podía pagar a ella lo del tenis y me dijo que sí, así que… a la oficina nos fuimos, porque entre otras cosas llevábamos un rato hablando allí en la pista de tenis y yo me estaba quedando helado… bueno, que el viento frío ese que hacía me molestaba mucho y para el "mogollón" ese que tengo entre la nariz y la frente, pues como que no parecía que fuera bueno…

Una vez en la oficina, me dijo Laura que me sentara en una silla, que me iba a mirar "las energías" que tenía. Es que tenía un aparatillo que se ve que se usa en acupuntura y que al ponerlo en la oreja (a mi me lo puso en las orejas) le dice en qué punto hay algo que no "fluye" como debe fluir… el cacharro ese es casi como un termómetro digital, lo acerca al cuerpo (a la oreja) y pita de forma diferente cuando hay algo que no está bien… o eso decía Laura… y en esos sitios que le marcaba el cacharro ese va y me pone una "semilla" (eso entendí yo), que es como un puntico de hierro que lo ponía en los sitios que marcaba el cacharrico ese… creo que me puso dos en cada oreja. En la oreja derecha si llegué a notar la descarga eléctrica que soltaba el cacharro ese… pero cuando me lo dijo (empezó por la oreja izquierda) no notaba nada… Y ahora a darme masajes en los puntos esos y a echar o meter la energía… meter si el masaje me lo doy en dirección de las agujas del reloj y echar si es al contrario… ya le advertí que casi seguro que sería para echar, que, al menos en la oreja izquierda, la intención sería de dar el masaje al revés (al menos así es como me lo imaginé y así es como después me lo di, al menos en el punto de arriba, ya que en el de abajo el masaje lo hice en el sentido de las agujas del reloj).

Un rato (largo) estuvimos hablando, y Laura contándonos cosas de las que ella cuenta, que no son rollos, que a algunos les puede parecer, pues bien… pero que cada cual se lo tome como quiera…

Pero como tengo la memoria que tengo (de esto de que siempre digo eso de que no me acuerdo, que si me falla la memoria, también comentó algo) pues no me acuerdo de todo lo que hablamos (o ella dijo)… espero que me recuerde algo de lo hablado (al menos de lo más importante) y poder contártelo con más detalle, que resultó interesante la charla… si no… ¿de qué íbamos a estar más de una hora hablando?, ya que estuvimos hasta cerca de las nueve y media, porque más o menos a esa hora es cuando San me dejó en la puerta de mi casa… Ahora que lo escribo (y recordar hasta cuándo estuvimos) si que se pasó rápido ese tiempo, Y menos mal que San dijo que se tenía que ir… si no… nos hubieran dado las tantas…

Bueno, pues… así pasó el tiempo en el que hubiera tenido tenis (y un poco más, casi el tiempo del taichí) si no fuese porque estoy "convaleciente" (pobrecico él).

Nos vemos.
Guillermo
Terminado de escribir a las 00.27 del 12 de enero, pero publicado a las 21.40 del lunes 11 de enero.

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