Jueves 8, volviendo a la normalidad

Po ezo… aunque no durará mucho… pero al menos un par de días de tregua, en este caso estoy hablando del mundial 2010, de lo "otro" que podría estar hablando es de mis "rutinas" diarias, que en este caso, espero que ya mañana viernes si que vuelvan casi a su estado habitual… o normal… o corriente… o cómo quieras que le digas a lo que se suele hacer casi todos los días o de forma periódica… ¡vaya follón!

Resumiendo: que hoy no he ido a correr, que el cuerpo aún se resiente, y eso que la victoria de ayer de España frente a Alemania en la semifinal del mundial creo que me ha servido más que 4 Frenadol, y no por los sudores que me haya podido provocar… más bien por el subidón final… sí… La cuestión es que no tenía el cuerpo para madrugar, bueno, despertarme pronto, sí que me he despertado, lo que pasa es que enseguida (o casi) he vuelto al sobre [/ catre / cama], vamos, hacer lo que hubiera que hacer, normalmente toser y beber agua, y después a seguir durmiendo, eso sí, hoy ya me he levantado antes, también me acosté antes, a eso de las 2, que comparado con las 4 de anteayer o las 5 del día anterior, pues no está mal del todo…

Donde sí he ido (después de hacer algunas gestiones laborales / del sitio, etc.) ha sido al tenis, a las 8, bueno, en realidad me fui (andando) de mi casa un cuarto de hora antes, la próxima vez tendrá que ser unos veinte minutos que si no, llego algo pasado de la hora…

Cuando llegué, en la pista 1 estaban peloteando 3 niños; los "mayores" estaban en la pista 2, que eran San y Manolo con los que me fui a pelotear después de comentar un poco con Ángel lo del partido de ayer, pero poco…

Después de entrenar un poquillo los golpes de derecha y revés y de jugar a puntos perdidos (cuando pierdes 5 se cambia el que juega solo), tanto de derecha como del revés, estuvimos jugando unos puntos a dobles, por un lado San y Ángel y por el otro Manolo y yo.

Y después del tenis, y como San no se había llevado el coche, que dice que a ver si va más andando o con la bici, pues… la acompañé a su casa y me acercó en el coche a la mía, más que nada por andar un ratillo, ya que Manolo se ofreció a llevarnos a las casas de cada uno…

Bueno, te dejo que quiero ver el Padrino II y esto no tiene intermedios y…

¡Hasta mañana!

 

Nos vemos.
Guillermo

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