Autor: elGuille

  • Jueves seguimos con la santidad y poco más…

    Pues eso, que ya estamos a jueves santo y a pesar de ser fiesta hemos ido esta mañana a andar un ratillo. Hemos estado los tres habituales.

     

    Aunque el título tendría que haber sido algo así como: empezamos abril sin aguas mil… o cualquier otra chorradilla que indicara que ya estamos en el mes de abril, y/o de que el mes ha empezado sin lluvia, por aquello de que en abril aguas mil o marzo ventoso, abril lluvioso… en fin… es que algunas veces no estoy en lo que hay que estar… ¡ay zeñó!

     

    Esta vez no ha habido confusiones, cuando llegué a dar vista al Balcón de Europa (para hacerle las fotos), allí estaba Antonio, que llegaba en ese momento e iba andando muy tranquilico mientras mandaba un mensaje con el móvil. Estuve haciendo las fotos (de la 1 a la 3) y al poco llegó Mari Ángeles, prácticamente cuando yo ya iba a dejar las rocas para volver al paseo (lo que está arreglado y no como las rocas que casi tienes que ir saltando los boquetes que hay).

     

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    Foto 1. El sol entre dos rocas (08.35)

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    Foto 2. Aunque no se vea mucho, a la izquierda está el Balcón de Europa (08.36)

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    Foto 3. Aquí se vemos el Balcón de Europa (08.37)

     

    Y después seguimos el camino para la playa del Chucho y el Playazo, aunque me paré otra vez más para hacer una foto de la Torrecilla, para ver si se veía la luna, aun que ni en las fotos que hice de cerca, ya que a estas horas hay mucha claridad y casi ni se nota, pero si le pones ganas, y miras por encima de la punta de la Torrecilla, como a unos dos centímetros a la izquierda y otros dos o tres encima del mar se nota la luna lunera cascabelera, de verdad. Los que también se notan son Mariángeles y Antonio en la parte derecha de la foto, al lado de la farola que hay en el lado derecho del camino ese de bajada… sí, no me esperaron… bueno, sí, al ratillo se dieron cuenta de que yo no iba, después dicen que si yo hablo mucho, pero cuando estos dos se ponen a cascar, ni se enteran de que los demás nos hemos parado ni ná de ná… en fin…

     

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    Foto 4. La Torrecilla (08.41)

     

    En la ida nos encontramos, entre otros, con Fernando (el curandero de curar, no porque sea curandero, si no porque cura, vamos que es enfermero -lo que antes se decía ATS-), que allí estaba en el varadero esperando a Enriquito, no es que yo me enterara de que era a él al que esperaba, es que después lo vimos y al rato, cuando ya casi estábamos de vuelta en la Torrecilla los vimos en la barca, ya que la gente que se ven en la foto 5 son Enrique (delante) y Fernando (detrás).

    Aunque antes de llegar a la Torrecilla, nos encontramos con otro Enrique, el de Benalmádena, que iba en busca de Antonio (el del Refugio) que hoy jueves día 1 se van a un encuentro a Xátiva, y al que por poco me voy… aunque al final decidí quedarme en Nerja a ver si termino (o sigo) con algo que ya llevo tiempo que hago y no lo termino de hacer… cosas del Guille… en fin…

     

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    Foto 5. Enrique y Fernando se van a pescar (09.40)

     

    Más al medio día me llegué a la tienda de mi hermano… ¿otra vez? pues sí, se ve que ayer no terminé de hacer todo lo que tenía que hacer o lo mismo cambió de idea y quería hacer más cosas… sea como fuere, me acerqué a dejarle listo lo de las copias de seguridad… sí, creo que ya le dejé todo listo… bueno, hasta que me llame de nuevo porque ya no recuerde qué tenía que hacer cuando cambiara el mes… jejeje

     

    Y después a vaguear toda la tarde… o casi, ya que he aprovechado para leer e incluso para tomar el sol de la tarde en mi terraza e intentar buscarle alojamiento a mi amiga Mónica que se quería venir con toda la trupe este fin de semana, pero va a ser que no, que ya es temporada alta y un sitio donde quedarse les sale por un ojo de la cara…

     

    Y mañana viernes, por la mañana a la piscina y por la tarde a visitar a Sandra… pero eso es… mañana… que ya está bien por hoy (y no me refiero a la crónica del jueves 1 de abril, si no a hoy sábado 3 de abril que es cuando estoy escribiendo esto, que ya son las 16.47 y aún no he almorzado y… ¡ya va siendo hora! ¿no? pues eso…)

     

    Nos vemos.
    Guillermo
    Terminado de escribir/publicar el sábado 3 de abril a las 16.47, pero publicado el jueves 1 a las 23.30

    P.S.
    Por cierto, esto de poner la hora en las fotos está bien, ya que el viernes (mañana viernes día 2, sí, es que conozco el futuro, jejeje) me preguntó Sandra cuánto tiempo íbamos a andar, si no fue Sandra, sería otra persona, la cosa es que me preguntaron y le dije que entre unas cosas y otras no llegaba a la hora, pero si miras la hora de la foto 5, que está tomada cuando subíamos la cuesta de la Torrecilla (antes de llegar a la rosa de los vientos o como quiera que se llame la plazoleta esa donde están los puntos cardinales), que es a las 9.40, y le restamos la hora de la foto 4 que está tomada desde la plazoleta esa que te acabo de mencionar, nos da prácticamente una hora, 59 minutos si nos vamos a poner quisquillosos… lo que quiere decir, que en realidad estamos como mínimo una hora, independientemente de que nos paremos unos minutos a hablar con unos y otros… o ellos nos paran a nosotros… jejeje (¿ves lo que pasa? que me enrollo y así no me cunde, ya son las 16.58)

  • Miércoles (también santo) no muy deportivo

    Pues eso… que con la cosa de que hoy por la mañana me he ido a Vélez a ver si me dan los papeles de lo que me han estado haciendo en los zojos, pues… no hemos ido a andar, además de que Antoñico (el rubio) ha sido el que me ha llevado al hospital.

     

    En Vélez no hemos tardado mucho, sólo que tuvimos que esperar a que la encargada de dar la información que yo iba buscando regresara de desayunar, y no es por la espera del desayuno, ya que en realidad el horario que tiene de atención al público es de 11.30 a 14.30 y claro, llegamos un poco antes de las 10 y si hubiésemos tenido que esperar a las 11.30, como que no… ya que Antonio tenía su cita en el ambulatorio a eso de las 12 ó 12.20.
    Pero bueno, sólo nos quedó esperar media hora, tiempo que aprovechamos para ir a tomarnos un cafelito… o un zumo, y un café y pan con aceite… es decir, un desayuno… eso sí, sin "krispis" ni churros… jeje

    Cuando me tocó el turno no tardé demasiado, ya que la información que yo buscaba no me la daban inmediatamente, si no que me la darían en 15 días laborables y que ya me avisarían cuando tuviera que ir a recogerla. Eso sí, al igual que para solicitarla, tengo que ir yo personalmente, aún así le pregunté qué había que hacer si yo quería que alguien la recogiese por mi, me dijo que tendría que firmar una autorización y que además de la fotocopia de mi carnet también tenía que llevar la fotocopia del carné (lo de poner aquí carné y antes poner carnet es porque me ha dado por ahí, como ambas dos formas son válidas, pues… para que lo sepas… jejeje) de la persona autorizada. La verdad es que en ese momento estaba pensando en Rosa, ya que la otra vez fue la que me pidió la cita para la oculista (es que tengo duda si se dice oftalmóloga u oftalmólogo, es que oftalmóloga no suena bien ¿no? pero supongo que las dos formas serán correctas, ya que el corrector ortográfico del Windows Live Writer no me da error en ninguna y si no le pongo la tilde a la forma femenina, me la corrige aceptándola… en fin… esto como lo de anduve y andé… hasta que me acostumbre…). Pues eso, que era por si le daba el encargo a alguien… aunque Antonio me dijo (en su estilo) que pa qué se lo iba a decir a nadie, que él me traía… pero Antonio, y si ese día tu tienes que hacer cualquier cosa y no puedes venir…, Es verdad. Y así se quedó la cosa, que si me avisan, se lo digo a Antonio y si él no puede, ya me busco la vida o bien para que otra persona me traiga o para pedirle el coche al David, que no sería la primera vez… y si nada de esto funciona… con ponerle cara de bueno a Rosa, pues… jejeje

     

    Más al medio día me pasé por la tienda de mi hermano a ver si le asignaba una letra a uno de los discos externos con idea de que siempre usara esa misma letra, independientemente de cuántos discos tuviese conectado en ese momento, ya que también le tenía que dejar listo un ficherillo con las instrucciones correspondientes para que él hiciera sus copias de seguridad antes de trastear en las fotos guardadas en los discos fijos del ordenador. Pero como había gente a la que tenía que enseñarle cosas en el ordenador, pues… lo dejé para otro rato.

     

    No se si fue este miércoles o ayer martes (recuerda que algunas veces las crónicas las escribo varios días después y esta en concreto la estoy escribiendo el sábado 3 a las 15.14), la cosa es que el otro día, creo que el martes por la tarde, pero lo mismo fue el lunes, nos encontramos con Lucía Muñoz y comentó lo del nuevo libro, que si tenía algunos ejemplares en la tienda (el supermercado de Iranzo en calle Granada), que si se llamaba Palabras Trenzadas… yo, en un principio, pensé que hablaban de que el cuñado de ella había escrito otro libro, pero no, era que ella, junto con Vicky Fernández (que ahora mismo no tengo ni idea de quién es, pero seguro que la conozco) habían escrito un libro y que lo habían presentado a finales de febrero, que si ella no estaba allí, que podía comprarlo y dejarlo para que ella lo dedicara, etcétera.
    (Que sí, que fue el miércoles 31 al medio día, que también estuve en el superSol a comprar un termo para poder llevar té cuando fuésemos a visitar a Sandra y después del superSol es cuando me llegué a por el libro y a ver a mi hermano… creo… sí… ¡jo! ¡que cabeza!).
    La cuestión es que pasé por la tienda y compré el libro (10 euros), que si quería dejarlo para que lo firmara, que no importa, si acaso después de semana santa, que estos días quiero aprovechar para leer. Pues eso que no le dejé el libro para que me lo dedicaran, que me lo quería llevar, ya que me gusta ir leyendo varios libros a la vez, así que… no era plan de dejárselo allí…
    Pero lo que son las cosas, cuando iba estaba cruzando de calle Granada a Castilla Pérez, me encontré a Lucía y la paré para que me dedicara el libro, como ni ella ni yo teníamos boli, se lo pedí a la gente del bar que hace prácticamente esquina con Castilla Pérez (es que no recuerdo el nombre, pero me fijaré la próxima vez que pase por allí) y amablemente me prestaron uno, se lo di a Lucía y me lo dedicó, así que… este libro tampoco entrará en el reparto-donación ese que quiero hacer con mis libros técnicos y algunos no técnicos… a ver si me decido a hacerlo, que ya llevo más de dos meses diciéndolo y… pero bueno, ya se sabe… y si no lo sabes, te lo digo… que algunas veces las cosas me las tomo con muuuuucha calma, pero más… la prueba la tienes en estas crónicas, que o tardo mucho o me enrollo más que… en fin…

     

    Por cierto, hoy, 31 de marzo, es el cumple de mi hermana Maru (María Eugenia), así que… ¡Feliz cumpleaños! Aunque ya la felicité en su momento (recuerda que esto lo escribo el día 3 de abril), pues… para que quede constancia aquí también, más que nada, porque ya es un mérito que uno se acuerde de estos cumpleaños, sobre todo de la gente que no tienes en el Facebook, porque otra cosa no tendrá el feisbúc, pero como recordatorio de cumpleaños está muy bien… eso sí, si la gente pone su fecha de forma correcta (independientemente de que muestren o no el año de nacimiento).

     

    Hoy miércoles supuestamente teníamos tenis de 7 a 8, sin profe, y aunque yo no debería ir, le comenté a San que si ella me recogía que iba, aunque solo fuese como el lunes: a pelotear un poco; pero me dijo que mejor no, que tenía un bultillo en la mano derecha y que no iría, ya que así le servía descanso porque el viernes al ser fiesta tampoco había tenis. Le comenté que si iba a darle una vueltecilla al Coco que me lo dijera, que yo me apuntaba. Todo esto sería a eso de las 6 y pico.

    Y como dijo que no iría al tenis, aproveché y me acerqué a la tienda de mi hermano para hacer lo que no hice por la mañana y dejarle configurado como él quería todo el tema de las copias de seguridad, con idea de que él mismo pudiera hacer cambios para cuando fuese agregando nuevas carpetas y cambiara de disco externo y esas cosas.

    Estando aún en la tienda me llama San, que si venía a recogerme para ir a pasear a Coco, Vale, estoy en calle la Cruz, ¿Y eso dónde es?, Frente al Banesto, Ni idea, Vale, me acerco a la Ermita, donde está Unicaja, ¿Un poquillo más arriba de CajaMar?, Sí, donde para el autobús urbano. Pues allí quedamos, y para allí me fui. Al ratillo llegó San, que todo aquello estaba con los cachivaches esos para que no aparcaran los coches, que estaba como preparado para una procesión, de niños creo que fue, por la gente que vi vestida de penitentes que eran todos niños, y la hora creo que fue a eso de las 9, ya que cuando fui a la tienda de mi hermano Amalia le decía a alguien -en la puerta de la otra Amalia- que la misa era a las 8 y un cofrade le dijo que la procesión era a las 9.
    Nos acercamos al Ortíz, que ella tenía que comprar pan… y por lo que tardó en volver parecía que se iba a llevar la panadería entera, y es que aprovechó para comprar verdura en una tienda que han puesto al lado de Ortíz… que si una lechuga Iceberg o qué se yo… como si yo me enterara de cómo se llaman las lechugas… en fin…

    El paseíllo lo dimos hasta Maro, a la vuelta tiramos por el puente viejo, que por cierto, a la ida, cuando pasamos por el cruce que va apara el puente viejo (pero yendo desde Nerja a Maro) había un par de mujeres que no se cortaron un pelo, se ve que a una le entró ganas de descargar aguas (supongo) y cuando estábamos llegando… allí que estaba ella con to el culo fuera, o al menos eso parecía, lo mismo llevaba unas medias color carne, pero vamos, por el gesto de subirse la falda era evidente que no se paró a recoger flores en el camino… en fin…
    Al pasar por el puente (en la vuelta) casi que tuvimos que ir haciendo equilibrio, ya que estaba todo encharcao de agua y sólo había un pequeño filo con algo de tierra, que más que tierra era barro… y si a eso le añadimos que se veía más bien poco, pues… vamos que creo que otro día no repetimos camino, al menos en la vuelta y si ya está oscureciendo, sobre todo porque San llevaba al perro, porque si lo dejaba en el suelo, pues… se hubiese puesto de aquella manera… pero el exceso de agua que hay ahora no se notó solamente en el puente, ya que subiendo la cuesta que hay después del puente también había un pequeño riachuelo… o casi, en realidad era el agua que cruzaba la carretera e iba a parar al puente, y ese agua venía de los campos que hay más arriba, pero arriba del corte o pared que hay, no de arriba de los campos que hay más arriba, que también podría ser…

     

    Y después de dejarme San en el Puente, no que me haya abandonado en un puente y se haya ido por ahí como diciendo: ¡ahí te quedas! no, es que es donde habían quedado los "meditadores" para cenar (el Puente, con mayúsculas, es un restaurante que está en el puente viejo, pero el puente viejo que está en el centro del pueblo, no el que está cerca de Maro, que también es un puente viejo), pues eso, que después de que ellos cenaran (yo me tomé una Buckler 0,0), nos fuimos a dar un paseillo nocturno por la Torrecilla y alrededores, y como casi que había luna llena (o al menos ayer lo fue), hice la foto esa que te he dejado ahí, y que espero que te guste… decirte que hacer este tipo de fotos con la Sony TX7 algunas veces es un rollo, ya que tanto el enfoque como la exposición son automáticos y… pues eso, que uno casi que no lo puede controlar, pero… más o menos salen bien… ¿no?

     

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    Foto 1. La Torrecilla de noche casi con luna llena (23.07)

     

    Nos vemos.
    Guillermo
    Terminado de escribir/publicar el sábado 3 de abril a las 16.16, pero publicado con fecha del miércoles 31 de marzo a las 23.30

  • Unas fotillos de Frigiliana (del martes 30)

    Pues eso, que como ya han pasado varios días desde que publiqué lo del martes 30 (de marzo, es que… ahora es viernes 2 de abril) y tenía unas cuantas fotos que mostrarte de la biblioteca y cercanías, pues… te lo pongo en otra "crónica", que así también acallaré algunas bocas de gente que está (por unas cosas u otras) más ociosas que otras (¿verdad Sandra?) y que aprovechan cualquier momento para decirme que a ver si me pongo las pilas que ya estamos a viernes y en el blog sigue apareciendo como última crónica lo del martes pasado…

    Que es broma, que no me echan la bronca (o casi) que lo dicen con "buen rollo" (supongo) 😉

     

    Pues aquí tienes las fotos.

    La primera (foto 1) es el río Higuerón y está tomada de la calle que va a la biblioteca y que sigue para las instalaciones deportivas.

     

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    Foto 1. El río Higuerón (16.17)

     

    Las otras tres fotos están tomadas en el edificio de la biblioteca, espero que te gusten.

     

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    Foto 2. Ventana frente a la entrada a la biblioteca (ver foto 4)

     

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    Foto 3. Una puerta muy maceteada

     

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    Foto 4. La entrada a la biblioteca

     

    Bueno, pues esto es lo que hay… por ahora, claro, porque haber, aunque en plan tranqui, hay más cosas que contar, pero seguramente lo dejaré para otro día u otra ocasión… aunque lo mismo publico lo que tengo en el borrador del miércoles y el jueves… ná, tres líneas y un par de fotos, pero… algo es algo…

     

    Nos vemos.
    Guillermo
    Publicado (y escrito) el viernes 2 de abril, pero publicado con la fecha del martes 30 de marzo a las 22.00.