Fotos elGuille mola

Un carrete infrarrojo, una Coca-Cola y cuatro formas de engañar al ojo (1976)

Pues eso… revisando en la cochera me he encontrado algunos carretes hechos con la Ektachrome Infrared, la película infrarroja de Kodak de aquellos tiempos de los setenta. Se revelaba con el proceso E-4 (a unos 24ºC) y más de uno de esos carretes los revelé yo, como este que te muestro aquí del septiembre de 1976.

Si en el post anterior te hablaba del misterio del formato vertical con Jorge Rueda en 1975, revisar las cajas del trastero me ha llevado directito a septiembre de 1976. Ese año, ya con mi Canon F-1 y el 50mm f/1.4 en las manos, me dediqué a experimentar a ciegas con la mítica película Ektachrome Infrared.

La Coca-Cola medio vacía o medio llena…

 

Hacer fotos con película infrarroja en los setenta era un salto al vacío que nada tiene que ver con la inmediatez digital de hoy. Si hoy te queda una foto sobreexpuesta, miras la pantalla, corriges el diafragma y la repites en tres segundos antes de que nadie se mueva o te termines lo que quedaba en la botella de Coca-Cola. En 1976, casi todo el carrete me quedó claro de más por la sensibilidad de la emulsión, pero gracias a que dejé anotado en el sobre cómo hice cada foto, hoy puedo reconstruir mis propios «ensayos científicos» de chaval de 18 años.

El mejor ejemplo es el test que le hice a una carta de colores Kodak Color Control Patches y una escala de grises para comprobar cómo mutaban los colores reales. Todas las tomas se hicieron manteniendo el flash National PE-3050 a una distancia fija de 1,5 metros de la escena, pero jugando con los filtros:

 

Las tres pruebas de la carta de colores con Ektachrome Infrared

 

Las fotos de la última prueba con el filtro nº 12 de Kodak (amarillo)

Cómo se tomaron esas 4 fotos:

  • Sin filtro y Filtro Naranja (Vivitar): Las dos primeras tomas del test, buscando el contraste clásico con el flash en modo automático («A»).
  • Filtro Infrarrojo en el flash (La tercera foto): Sin filtro en la cámara, pero colocando el filtro denso en la antorcha del flash. Cambié a Manual («M») para que soltara toda la potencia de golpe sabiendo que el filtro se comería la luz visible. ¿El resultado? Una diapositiva prácticamente roja entera que capturó el espectro invisible.
  • Filtro Amarillo Nº 12 de Kodak (La foto nº 20 del carrete): Fue la última foto que disparé. Como era un filtro cuadrado de gelatina Kodak y no tenía adaptador, seguramente lo sujeté a mano delante del objetivo en el momento de disparar a 1/30s y f/5.6 con el flash en «A».
    Curiosamente, esta es la única foto del carrete que conservaba enmarcada, protegida en un marco de plástico Perutz.
    El escaneo que ves más vivo es el resultado de capturarla en modo negativo y luego positivarla en GIMP, un truco que rescata un contraste que el escaneo directo de la diapositiva destruye.

 

Fotos de los Cahorros del río Chillar en infrarrojo

Jesús «El Colono» preparando la paella de la excursión a caballo del Zolitín a la presa del Chíllar

 

Fotos de los Cahorros del río Chillar usando la Ektrachrome Infrared

 

Para rematar el carrete, te dejo también la foto de la excursión de los caballos de Jesús «el Colono» haciendo la paella en la presa —donde el filtro naranja Vivitar y la medición del fotómetro clavaron la exposición— junto a una serie de paisajes.

Estos paisajes los he escaneado siguiendo el mismo método: capturados como negativo y luego invertidos en GIMP directamente y sin aplicar ningún ajuste extra, para que puedas apreciar el color y el contraste real y bruto de aquella emulsión tal y como salió del laboratorio hace cincuenta años.
Una artesanía fotográfica preciosa de recordar.

 

Nos vemos.
Guillermo


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