Categoría: mis cosas

Posts de tipo personal o al menos que no son técnicos

  • Domingo 8, un día tranquilo, muy tranquilo

    Pues eso… que comparado con ayer sábado, el día de hoy ha sido de "by pass" total (no sé qué significa el by pas ese, pero… como si fuese en "stand by", lo mismo quise decir "stand by" en ve de "by pass", que ahora que lo pienso "un poco", eso de bypass suena a jerga del Dr. House y similares…).

    Sea como fuere… lo que quiero decir es que hoy ha sido un día de no hacer prácticamente nada, salvo contar todo lo que hice ayer sábado y reservar pista de tenis para mañana lunes… y la reserva ha sido de 8 a 10, de la mañana, así que… mañana no voy a correr… y es que el viernes por la tarde me encontré con Shirac en el Lidl, y me dijo de ir a jugar al tenis un par de horas el lunes (o el martes) por la mañana, pero de 9 a 11, ya que él dice que como mínimo quiere jugar dos horas, y de 10 a 12 ya hace mucha calor (y tiene razón, para que negarlo).

    El problema es que a las 10 están ocupadas las pistas de tenis, que se ve que hay algún tipo de curso de verano o algo así, por tanto, si no queremos pillar todo el calor, y además queremos estar dos horas, hay que ir a las ocho de la mañana… ¡Eso es lo que hay! (o lo tomas o lo dejas).

     

    Como el polideportivo está abierto (al menos en teoría) hasta las dos de la tarde, y vi que ya era casi la una y media, me apresuré a levantarme (recuerda que me acosté a las 5 y pico), espabilarme un poco y tirar para el poli para reservar la pista para el lunes a las 8.
    Pero aunque llegué un poco antes de las dos menos cuarto, aquello estaba cerrado, después el conserje me dijo que se fue un poco antes de esa hora… o sea que por unos pocos minutos no me ahorré el tener que ir nuevamente por la tarde.

    Cuando llegué del poli, me fui a comprar un poco de agua al MAS (que ya no me quedaba reserva) y a por el pan al asador de pollos, y como de costumbre en estas fechas (y habitualmente los fines de semana de todo el año, aunque no con tantísima gente como en verano) aquello estaba "abarrotaíco" de gente, que sí, que ya tenían el pollo reservado, pero la cola la tenían que hacer… pero como lo que yo iba a comprar era solo una barra de pan, y lo que le interesa a esta gente es que no se acumule mucho personal en la puerta, me atendieron pronto… normalmente suelen hacerlo, también porque soy un "habitual" de hace ya muchos años…
    La cuestión es que mientras estaba esperando para comprar el pan, me llama Shirac (el del tenis) para saber si había reservado la pista… en realidad me llamó y a los pocos toques o pitidos, colgó, así que tuve que llamarlo yo… le expliqué la situación y como buenamente pude le expliqué que aún no había hecho la reserva y que había cambio horario… el pobre no se enteraba bien… pero finalmente pude explicárselo…

     

    Y por la tarde, (a eso de las siete) me acerqué al poli, hice la reserva de las dos horas (con el correspondiente pago) y llamé a este hombre para confirmarle que todo estaba OK para el lunes a las 8 de la mañana…

    A la vuelta, a rellenar el depósito de la moto y pa casita… hasta hace un rato que he acabado de hacer las cosas que estaba haciendo… principalmente subir las fotos (procesarlas antes), escribir las entradas en el blog… en fin… entretenidillo que he estado toda la tarde…

    … y parte de la noche, que ya son las 23.15 y aún estoy pegado al teclado…

     

    Pues nada… ¡hasta mañana! que descanses… o que hayas descansado si lees esto después de levantarte… yo dentro de un rato… bueno, de al menos un par de horas también intentaré descansar…

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    …

  • Cena (y copas) con los colegas de taichí

    Pues eso… el último relato de hoy sábado 7 de agosto de 2010, y lo último es por la noche, y por la noche, lo que toca (entre otras cosas) es cenar, así que… esto es lo que te voy a contar: la reunión (para cenar) que hemos hecho en esta noche de sábado algunas de la gente que van (o íbamos) a taichí. Aunque de los del pretérito este sólo he ido yo, ya que San también iba a venir, pero al final han podido más otros planes que tenía.

    La cuestión es que al final nos hemos reunido doce en total, íbamos a ser once, pero Belén "pasaba por allí" y se quedó…

     

    Te dejo unas cuantas fotos tomadas durante la cena, que como puedes ver estuvimos al fresquito de la noche… usease en plena calle estuvimos comiendo…
    Pero bien, sin demasiado alboroto ni platos rotos ni nada de eso, lo de los platos rotos, no porque hubiese (o tuviera que haber) pelea, pero con tanta gente, no es de extrañar que alguno hiciese una trastá… pero no… nos portamos bien… además, como puedes ver en la foto 3 (y otras posteriores) bebimos mucha agua y pocas cervezas… gente sana… (ahora vendría lo de: "in corpore sano", pero eso ya lo dejo a tu discreción, jejeje)

     

     

    DSC_7963_lr
    Foto 1. Al principio, grupo casi al completo… (22.15)
    El pajarito… a la de tres… una, dos… ¡clic!
    (ehhhh repite, repite)

     

    DSC_7965_lr
    Foto 2. Repetimos…

     

    DSC_7966_lr
    Foto 3. Con los aperitivos…

     

    DSC_7968_lr
    Foto 4. Momento teléfono…

     

    DSC_7970_lr
    Foto 5. Momento teléfono… dos…
    aunque durante la noche hubo más…

     

    DSC_7972_lr
    Foto 6. Belén que se quería ir, pero como si una fuerza la atrajera… aparte de que aún quedaba la foto de todo el grupo

     

    DSC_7973_lr
    Foto 7. El grupo al completo… toma una…

     

    DSC_7974_lr
    Foto 8. El grupo al completo, toma dos…

     

     

    Después de la cena fuimos a comernos un helado en la Gelateria, una heladería que hay al final de Castilla Pérez, y como sobre gustos no hay nada escrito… no a todos les pareció que fueran "tan, tan, tan buenos", que los de la Ibense me gustan más (dijo alguien por ahí, y no le faltaba razón, jeje, es que uno se acostumbra a comer en ciertos sitios y…)

     

    Después os pasamos por la plaza de España (detrás del ayuntamiento, la plaza que hay sobre el parking), en la que hay estos días un mercadillo marinero, que en realidad de marinero sólo tiene el estilo de la vestimenta de la mayoría que están en los puestos (ya sabes, camisetas a rayas que es lo que dicen que se lleva este verano), porque por los estandartes y otras banderolas que hay, es más parecido a lo de las tres culturas de Frigiliana (una especie de mercado medieval) que a uno marinero… pero bueno, está bien, al menos la gente se acerca y tiene otras cosas que ver aparte de las terrazas llenas, los aparcamientos abarrotaos y el paseo que si no fuera porque la base es roca pura, era capaz de irse a pique… sí, exagerando un poquillo… jejeje

     

    Una vez vistos los puestos del "mercadillo marinero" nos fuimos a la tetería de calle Granada a tomarnos una copilla… aunque hubo opiniones dispares sobre dónde ir, entre esos otros sitio estaba el Rey Alfonso y el que antes era merendero de pico (ahora creo que se llama merendero del sol, donde lo del chillout en la playa de Burriana), pero el primero iba a ser pequeño (¿?) y el segundo estaba algo retirado para ir andando… así que… al de calle Graná que estaba a dos pasos… y como ya era más de la una, no era plan de deambular más de la cuenta…

    Y allí acabamos los once, ya que Belén se fue después de la cena, no hay fotos, porque yo dejé la cámara en mi casa cuando fuimos a por los helados, y nadie más llevó cámara, y se ve que los móviles que teníamos no eran muy aptos para hacer fotos… así que… te lo tienes que creer, estuvimos tomando unos mojitos (que para mi gusto en esta ocasión estaban demasiado dulzones) y otras bebidas refrescantes, ya que no todo el mundo tomó "agua de fuego" (o similar).

    Y entre unas cosas y otras nos dio más de las dos y media, momento en que nos fuimos cada cual para su casa… a una de las integrantes solo le faltó pegar un salto desde el patio de la tetería para irse a casita, jeje. Al resto nos tocó andar un ratillo, y como Ángel se llevaba a cuatro del grupo, y Estrella y Joyce iban en la misma dirección (o casi) de donde Ángel tenía el coche aparcado, pues ellos siete se fueron por un lado y Antoñita, Luis y yo por otro. Antoñita porque vive más arriba de donde iban los demás, Luis porque tenía el coche aparcado también en aquella dirección (en realidad por la Ermita, detrás del Mercadona creo que dijo) y yo porque como Antoñita vive en mi misma calle, aunque en la otra punta, dije de acompañarla.

     

    Cuando llegué a mi casa, aún faltó un par de horas para que finalmente me acostara, que tengo esa manía, la de no acostarme al llegar, sino como mínimo un par de horas después, así que… hasta eso de las cinco de la madrugada no me fui al sobre… ¡a psar calor! porque mira que ha hecho calor bochornoso esta noche… al menos yo he estado sudando a pesar de tener el ventilador funcionando toda la noche (y parte del día), pero bueno… es lo que tiene el verano… ¡calor!

     

    Hasta mañana, que seguro que habrá poco que contar…

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    P.S.
    Si quieres ver todas las otras cosas de este sábado 7 de agosto de 2010, puedes hacerlo desde aquí: Sábado 7, tol día liao.

    …

  • Un ratillo en la playa

    Pues eso, vamos por la tercera… que en realidad es la cuarta si tenemos en cuenta el inicio de todo esto: Sábado 7, tol día liao.

    Bien, pues en esta tercera entrega de todo el jaleo que he tenido en este sábado 7 de agosto de 2010, contarte (con un par de fotos) el ratillo playero…

     

    Después de la sesión fotográfica a Dandy, estuve en casa de Mari Ángeles comiendo, que por cierto, esta mujer dice que como poco… y la verdad es que suele ser así, aunque en realidad habría que comparar mi "pocura" en lo de comer con lo que ella (y Ángel) comen, ya que si hacemos esa comparación si que como poco… jejeje. No, en serio, lo que pasa es que yo no suelo comer dos platos, lo mío es uno solo y el postre, y claro, si de primero me ponen más cosas de la cuenta, pues para el segundo ya estoy lleno… o casi… ya que para el postre siempre procuro guardar algo de sitio, jejeje.

     

    Cuando llegamos a la playa (el Playazo) y tomamos posesión del sitio, (que por cierto tuvo que ser bastante cerca del camino, no porque hubiera mucha gente, que si la había, sino porque hacía bastante oleaje y el agua estaba bastante alta), justo al lado estaba el Guille chico con unos amigos…
    Y para que quedara constancia, nos tomamos una foto (foto 1) que si no es por las fotos no se acuerda uno de cuándo lo ha visto por última vez, que según "mis archivos" fue el pasado 21 de junio, cuando los mundiales.

     

    Foto2988_lr (2)
    Foto 1. Los dos Guilles en el Playazo (18.27)
    (adivina quién es quién, jeje)

     

    Después de hablar un ratillo y enseñarme el nuevo tatuaje que se ha hecho en la espalda (del escudo del Barça) lo dejé que siguiera a su bola… que yo también seguiría a la mía, jejeje.
    En realidad no sólo a la mía, ya que me fui a dar una vueltecilla a la playa con Mari Ángeles, Ángel y Dandy. Por supuesto, el centro de atención de la "muchísima" gente que había hoy sábado en el Playazo, era Dandy… que aparte de ser un muñequillo, cuando le daba por juguetear (mordiéndonos en los pies) y ladrando, pues… era raro que no se fijaran en él… y es que después de la sesión de fotos, se le ha subido "la fama" a la cabeza, jejeje

     

    Foto2990_lr
    Foto 2. Al Dandy le gusta el agua… 
    al menos si le pilla desprevenido…

     

    Como te dije antes, el agua estaba algo revoltosa, en las fotos no se ve demasiado, pero las olas eran grandes, y rompían con fuerza, aunque no te "revolvían" cuando las estabas urriendo, el problema de esto último es que eran grandes y costaba urrirlas en condiciones, o al menos como uno hubiera deseado…
    La cuestión es que al romper tiraban hacia atrás con fuerza, si no, que se lo pregunten a Mari Ángeles que cuando quiso salir no salió todo lo rápido que tendría que haber salido y le pilló una de las olas y… ¡la revolcó por la orilla! y además la volvió a meter nuevamente en el agua… La culpa en parte fue mía, ya que ella no quería meterse porque las olas eran grandes, pero le dije que siempre queda el recurso de saltarlas (si no está rompiendo en el momento en que te alcanza, la misma inercia te lleva hacia arriba y no te llega a cubrir…); lo que pasa es que empezaron a llegar demasiado seguidas y aunque las iba saltando bien (independientemente de que cada vez nos llevara más hacia el oeste -o poniente- ), salvo algunas que rompían demasiado cerca y… esas te acaban cubriendo… La cuestión es que en un momento en que parecía que ya no venían tantas olas seguidas, le dije que aprovechara para salir, pero a pesar de ser olas pequeñas, la resaca que había en la orilla era grande, y aunque no te volviera a meter dentro (porque las olas eran pequeñas) si que te retenían un poco en la salida… y como venían unas detrás de otra casi sin darte tiempo a reaccionar, pues… llegaron algunas más grandes, y… lo inevitable, con la fuerza que tienen esas olas… ¡al suelo! o al agua… o sea… ¡revolcón que te crió!

    Pero bueno, no fue tan grave… jejeje

     

    Y después de esa primera vuelta, y de enjuagarme con agua dulce, más que nada, porque de urrir las olas, se me mete tal cantidad de agua, que cada vez que agacho un poco la cabeza, me salen dos caños de agua salada por la nariz que… así que… un enjuague con gárgaras suele aliviar (que no quitar) el problema… Pues eso, que después del paseo y los baños, Mari Ángeles y Ángel (y Dandy) se quedaron en la sombrilla y yo seguí el paseo hasta la otra punta de la playa… y por el camino siempre se encuentra uno a gente, con unos te paras y a otros simplemente los saludas, en esta caso, me paré para hablar con Miguel Ponce (y el hijo), y al poco se acercó Dimitri, que si bien no nos había visto en un principio (y eso que estábamos haciéndole señales, ya que él estaba mirando para donde estábamos), después ya si se dio cuenta y se acercó. Después de un poquillo de cháchara seguí mi paseo playero, que entre unas cosas y otras acabó (al llegar donde estaban nuestras cosas) a eso de las ocho menos diez… y como esta noche habíamos quedado a las diez para cenar, Mari Ángeles y Ángel se fueron, yo me quedé un ratillo más, nada… unos diez o quince minutos y después me fui andando despacico hasta mi casa. Por las fotos que tengo de la torrecilla (tomadas con el móvil) supongo que llegué a mi casa cerca de las ocho y media.

     

    Una vez en mi casa, a comer un poco de fruta, y a tomarme todas las pastillas que no me tomé en todo el día, incluyendo una aspirina efervescente, que se ve que aunque sólo estuvimos un par de horas en la playa, el sol se cebó un poco conmigo y estaba que ardía… Después una duchita y a esperar a que fuese casi la hora para ir al restaurante hindú que hay después del hotel Riu Mónica, que es donde quedamos en la siguiente cita de hoy, que corresponde a:
    Cena (y copas) con los colegas de taichí.

     

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    P.S.
    Glosario:

    Urriendo del verbo urrir (que por cierto, el verbo urrir no existe) pero que viene a significar algo así como "deslizarse sobre…" en este caso: "urriendo las olas" sería "deslizándose sobre las olas", aunque lo de deslizarse queda demasiado fino o elegante, y cuando uno "urre" una ola, va a lo bestia… además con el grito de guerra: ¡urrelaaaaaa! mientras va uno encima de la ola… (el grito de guerra, al menos a ciertas edades, suele ser un grito mudo, pero que sale de lo más hondo, sí… es que de mayor da como más corte eso de gritar "urrelaaaaaa", más que nada porque siempre hay gente que no sabe de qué va la cosa y… en fin… bueno… sigo por donde estaba…) que normalmente acaba debajo o revolcao por la orilla, dependiendo de cómo sean las olas, que las hay de esas que te llevan totalmente fuera (las que no se revuelven o cuando hay poca resaca), pero en la mayoría de los caso, acabas dando vueltas, se te meten los chinos de la playa (los de piedra, no los que van dando masajes) por todas partes, al menos el bañador suele acabar lleno hasta los topes, y puedes cantar victoria si ese revolcón no te ha lastimado alguna parte del cuerpo, normalmente las piernas y brazos…