Etiqueta: playa

  • Lunes 9, no correría, doblete de tenis

    Pues eso, que como te comenté "el otro día", hoy había quedado con Shirac a las ocho de la mañana para jugar un par de horas al tenis.

    Así que… si voy al tenis a las 8, es complicado que a las ocho menos cuarto esté en el Playazo para ir a correr.

    Ayer ya avisé a Mari Ángeles de que no iría a correr (después de reservar la pista) y Antonio me llamó a media noche (como él sabe que a esas horas estoy despierto…) y ya le dije (o mejor dicho, le confirmé) que iría al tenis y no a correr.
    Lo de confirmarle es porque ya se lo dije el sábado, lo que pasa es que en principio las horas que habíamos previsto para el tenis eran de 9 a 11, pero resulta que a las 10 ya está la pista reservada (de lunes a jueves por Antonio Fajardo para dar clases a los niños). La cuestión es que hablamos de que si el tenis era a las 9, podríamos quedar a las 7.30 (o antes) y así dar un par de vueltas corriendo, un bañito rápido y a pegar raquetazos, pero siendo a las 8, como que no daba tiempo…

    En el tenis, estuvimos casi media hora (o más) peloteando, ya que Shirac dijo que estaba desentrenado y que llevaba mucho tiempo sin jugar (menos mal), así que… estuvimos un buen rato antes de empezar a jugar.

    El resultado fue favorable a Shirac, que estará desentrenado, pero cuando le salen las dejadas (que las usa mucho) no hay quien llegue… o casi, ya que a algunas sí que llegué.
    En el primer set quedamos 6-2, aunque estuvimos 2-2, así que… una buena remontada de este hombre… y tanto, ya que el segundo llegó a 5-0, aunque finalmente quedamos 6-1.
    El tercer set no lo acabamos, pero al falta de un punto, ya que quedamos 5-1 y en el último juego iba yo por delante, creo que 15-40, pero él dijo de dejarlo, que ya eran las diez y cinco y ya estaban los niños allí dando guerra…

    Decir que sólo hemos cambiado de lado en cada set, en lugar de hacerlo en los juegos impares, esto a petición de Shirac, para que no fuera tan cansado… y como el día estaba nublado que no iba a afectar tanto el sol…
    Sí, el día estaba nublado, pero debo decir, que en el segundo set (cuando me tocaba mirar para el noreste) se había despejado un poco y daba el sol… ¡en los zojos! lo que yo te diga… después volvió a nublarse… sí, prácticamente cuando terminamos el set… que no, que no son excusas… yo sólo cuento lo que pasó… joorrrrr… 😉

     

    Se me olvidó comentar que mientras estábamos en uno de los descansos, llegó Mari Ángeles con unos cuantos higos y brevas que dice que el padre había traído del campo y como sabe que me encantan, pues me ha traído unos cuantos… ¡Gracias!

     

    Hemos quedado para el jueves próximo a la misma hora.

     

    Y después del tenis me fui un ratillo a la playa (Torrecilla), a darme un bañito fresquito, que a pesar de estar nublado, y sobre todo después de jugar esas dos horas de tenis, apetecía… aunque me fui un poco más tarde de lo que tendría que haber sido, ya que cuando llegué a mi casa, siempre se entretiene uno con cualquier cosa…

    Aquí tienes un par de fotos de la playa y de las olas… sí, algunas se podían "urrir".

     

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    Foto 1. La playa de la Torrecilla (10.59)

     

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    Foto 2. A pesar de las olas, estaba clarita el agua (11.28)

     

    Y después de la playa, el desayuno y "codificar" un poco, que hoy no ha habido siesta… Lo de un poco es por decir algo, ya que prácticamente estuve liado hasta casi la hora de irme para el tenis… lo que yo te diga, que esto del ordenador engancha mucho y se te pasan las horas que ni te das cuenta… sí…

     

    En el tenis hemos estado sólo seis: San, Alexis, Miguel, Juan, Rafa y yo.

    El entrenamiento de hoy ha consistido en jugar por parejas, pero uno en la red y otro en el fondo (íbamos cambiando de sitio en cada juego). Cada juego era a tres puntos, en el lado del que recibe la pelota siempre había dos parejas, si los que sacan ganan se tienen que ir al otro lado de la pista, pero corriendo, ya que los que están fuera, entran y es más fácil hacer el punto… siempre que no se te vaya la pelota, se quede en la red o los otros sean lo suficientemente rápidos y además lleguen a darle a la pelota.
    Este juego lo hicimos jugando de derecha y de revés, y estuvimos hasta más de las y media, en ese momento empezamos a jugar partido, en la pista 2 individual y en la otra jugamos dobles, como Ángel también jugaba, había uno que estaba esperando y en el campo que terminara antes, ahí entraba, ya que el que perdía salía.
    Un ratillo estuvimos jugando… creo que yo jugué dos en dobles (con Ángel y Miguel) y uno en individual, con Rafa.

    Comentar que esta tarde en el tenis yo estaba "enflojinao" casi sin ganas, o mejor dicho, casi sin fuerzas… de estos días que estás mu echo polvo, pues así… y no es por lo de esta mañana (supongo), tiene que ser cosa del calor y/o la humedad… eso o… que está ya uno mayor pa ciertos trotes… en fin…
    La cuestión es que tan desganao me encontraba en algunos momentos que hasta pensé en dejarlo… no porque me faltaran fuerzas, más bien es como si estuviera "sin motivación", pero seguí, que no era plan de dejar a San sin pareja tenística, jejeje

    Y después del tenis, San dijo que iba al Mercadona y que si necesitaba algo de allí… y sí, algo me hacía falta, así que nos fuimos al súper. Por cierto, estaba "petao" (por no decir abarrotao, que al fin y al cabo son sinónimos), el parking prácticamente lleno (las dos plantas) y las colas en las cajas… pues eso, que hasta para ir con el carrito por los pasillos se montaban atascos, creo que tendrían que poner semáforos o algo… jejeje

     

    Pues esto fue (o ha sido) todo lo del lunes día 9 de agosto de 2010.
    Mañana más.

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    …

  • Un ratillo en la playa

    Pues eso, vamos por la tercera… que en realidad es la cuarta si tenemos en cuenta el inicio de todo esto: Sábado 7, tol día liao.

    Bien, pues en esta tercera entrega de todo el jaleo que he tenido en este sábado 7 de agosto de 2010, contarte (con un par de fotos) el ratillo playero…

     

    Después de la sesión fotográfica a Dandy, estuve en casa de Mari Ángeles comiendo, que por cierto, esta mujer dice que como poco… y la verdad es que suele ser así, aunque en realidad habría que comparar mi "pocura" en lo de comer con lo que ella (y Ángel) comen, ya que si hacemos esa comparación si que como poco… jejeje. No, en serio, lo que pasa es que yo no suelo comer dos platos, lo mío es uno solo y el postre, y claro, si de primero me ponen más cosas de la cuenta, pues para el segundo ya estoy lleno… o casi… ya que para el postre siempre procuro guardar algo de sitio, jejeje.

     

    Cuando llegamos a la playa (el Playazo) y tomamos posesión del sitio, (que por cierto tuvo que ser bastante cerca del camino, no porque hubiera mucha gente, que si la había, sino porque hacía bastante oleaje y el agua estaba bastante alta), justo al lado estaba el Guille chico con unos amigos…
    Y para que quedara constancia, nos tomamos una foto (foto 1) que si no es por las fotos no se acuerda uno de cuándo lo ha visto por última vez, que según "mis archivos" fue el pasado 21 de junio, cuando los mundiales.

     

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    Foto 1. Los dos Guilles en el Playazo (18.27)
    (adivina quién es quién, jeje)

     

    Después de hablar un ratillo y enseñarme el nuevo tatuaje que se ha hecho en la espalda (del escudo del Barça) lo dejé que siguiera a su bola… que yo también seguiría a la mía, jejeje.
    En realidad no sólo a la mía, ya que me fui a dar una vueltecilla a la playa con Mari Ángeles, Ángel y Dandy. Por supuesto, el centro de atención de la "muchísima" gente que había hoy sábado en el Playazo, era Dandy… que aparte de ser un muñequillo, cuando le daba por juguetear (mordiéndonos en los pies) y ladrando, pues… era raro que no se fijaran en él… y es que después de la sesión de fotos, se le ha subido "la fama" a la cabeza, jejeje

     

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    Foto 2. Al Dandy le gusta el agua… 
    al menos si le pilla desprevenido…

     

    Como te dije antes, el agua estaba algo revoltosa, en las fotos no se ve demasiado, pero las olas eran grandes, y rompían con fuerza, aunque no te "revolvían" cuando las estabas urriendo, el problema de esto último es que eran grandes y costaba urrirlas en condiciones, o al menos como uno hubiera deseado…
    La cuestión es que al romper tiraban hacia atrás con fuerza, si no, que se lo pregunten a Mari Ángeles que cuando quiso salir no salió todo lo rápido que tendría que haber salido y le pilló una de las olas y… ¡la revolcó por la orilla! y además la volvió a meter nuevamente en el agua… La culpa en parte fue mía, ya que ella no quería meterse porque las olas eran grandes, pero le dije que siempre queda el recurso de saltarlas (si no está rompiendo en el momento en que te alcanza, la misma inercia te lleva hacia arriba y no te llega a cubrir…); lo que pasa es que empezaron a llegar demasiado seguidas y aunque las iba saltando bien (independientemente de que cada vez nos llevara más hacia el oeste -o poniente- ), salvo algunas que rompían demasiado cerca y… esas te acaban cubriendo… La cuestión es que en un momento en que parecía que ya no venían tantas olas seguidas, le dije que aprovechara para salir, pero a pesar de ser olas pequeñas, la resaca que había en la orilla era grande, y aunque no te volviera a meter dentro (porque las olas eran pequeñas) si que te retenían un poco en la salida… y como venían unas detrás de otra casi sin darte tiempo a reaccionar, pues… llegaron algunas más grandes, y… lo inevitable, con la fuerza que tienen esas olas… ¡al suelo! o al agua… o sea… ¡revolcón que te crió!

    Pero bueno, no fue tan grave… jejeje

     

    Y después de esa primera vuelta, y de enjuagarme con agua dulce, más que nada, porque de urrir las olas, se me mete tal cantidad de agua, que cada vez que agacho un poco la cabeza, me salen dos caños de agua salada por la nariz que… así que… un enjuague con gárgaras suele aliviar (que no quitar) el problema… Pues eso, que después del paseo y los baños, Mari Ángeles y Ángel (y Dandy) se quedaron en la sombrilla y yo seguí el paseo hasta la otra punta de la playa… y por el camino siempre se encuentra uno a gente, con unos te paras y a otros simplemente los saludas, en esta caso, me paré para hablar con Miguel Ponce (y el hijo), y al poco se acercó Dimitri, que si bien no nos había visto en un principio (y eso que estábamos haciéndole señales, ya que él estaba mirando para donde estábamos), después ya si se dio cuenta y se acercó. Después de un poquillo de cháchara seguí mi paseo playero, que entre unas cosas y otras acabó (al llegar donde estaban nuestras cosas) a eso de las ocho menos diez… y como esta noche habíamos quedado a las diez para cenar, Mari Ángeles y Ángel se fueron, yo me quedé un ratillo más, nada… unos diez o quince minutos y después me fui andando despacico hasta mi casa. Por las fotos que tengo de la torrecilla (tomadas con el móvil) supongo que llegué a mi casa cerca de las ocho y media.

     

    Una vez en mi casa, a comer un poco de fruta, y a tomarme todas las pastillas que no me tomé en todo el día, incluyendo una aspirina efervescente, que se ve que aunque sólo estuvimos un par de horas en la playa, el sol se cebó un poco conmigo y estaba que ardía… Después una duchita y a esperar a que fuese casi la hora para ir al restaurante hindú que hay después del hotel Riu Mónica, que es donde quedamos en la siguiente cita de hoy, que corresponde a:
    Cena (y copas) con los colegas de taichí.

     

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    P.S.
    Glosario:

    Urriendo del verbo urrir (que por cierto, el verbo urrir no existe) pero que viene a significar algo así como "deslizarse sobre…" en este caso: "urriendo las olas" sería "deslizándose sobre las olas", aunque lo de deslizarse queda demasiado fino o elegante, y cuando uno "urre" una ola, va a lo bestia… además con el grito de guerra: ¡urrelaaaaaa! mientras va uno encima de la ola… (el grito de guerra, al menos a ciertas edades, suele ser un grito mudo, pero que sale de lo más hondo, sí… es que de mayor da como más corte eso de gritar "urrelaaaaaa", más que nada porque siempre hay gente que no sabe de qué va la cosa y… en fin… bueno… sigo por donde estaba…) que normalmente acaba debajo o revolcao por la orilla, dependiendo de cómo sean las olas, que las hay de esas que te llevan totalmente fuera (las que no se revuelven o cuando hay poca resaca), pero en la mayoría de los caso, acabas dando vueltas, se te meten los chinos de la playa (los de piedra, no los que van dando masajes) por todas partes, al menos el bañador suele acabar lleno hasta los topes, y puedes cantar victoria si ese revolcón no te ha lastimado alguna parte del cuerpo, normalmente las piernas y brazos…

  • Sábado 7, tol día liao

    Po zí… desde por la mañana hasta por la noche, así que… lo mismo comparto el relato en tres partes o cuatro… ya que hay fotos de cada una de esas partes y si las pongo todas juntas va a ser un problema, sobre todo para los que tengan conexiones lentas o limitadas en velocidad… que es lo mismo pero no es igual.

    La cuestión es que prácticamente desde que salí de mi casa a eso de las 09.45 de la mañana, no volví (o casi) hasta cerca de las 3 de la madrugada del domingo…

     

    Aquí te pondré los enlaces o links al resto de publicaciones/crónicas/entradas/ relato… que publique con fecha de hoy sábado 7 de agosto de 2010.

     

    –Desayuno churrero de los correríadores (de correr) matutinos
    –Sesión fotográfica canina de Dandy
    –Un ratillo en la playa
    –Cena (y copas) con los colegas de taichí

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    …