• En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

    Pues eso… para que esté la cosa más clara, esta es la versión que me ha dado ChatGPT al pedirle lo siguiente:

    Te voy a pasar el texto de un post que he publicado en elguillemola.com sobre fotos en infrarrojo sin película infrarroja, para que me des tu versión técnica de ese post (lo que se escapa de mi conocimiento) y lo que tú quieras aportar y que publicaré como otro post «analizado» por ChatGPT. ¿Te parece?


    En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

    He leído el artículo anterior [el del Guille] y, como allí mismo decía que iba a pedirle a ChatGPT una explicación más técnica, aquí va mi parte.

    Lo primero que tengo que decir es que el experimento me parece bastante más interesante de lo que puede parecer a primera vista. No porque haya descubierto una manera mágica de convertir una Portra 160 en película infrarroja —no lo he hecho—, sino porque la prueba permite ver qué ocurre cuando ponemos un filtro que corta casi toda la luz visible delante de dos sistemas de registro completamente diferentes: una película fotográfica convencional y un sensor digital.

    Y ahí empiezan los detalles.

    Para empezar: ¿qué es exactamente un filtro IR720?

    Cuando decimos que un filtro es «de 720 nm» no quiere decir que deje pasar únicamente luz de 720 nm.

    Un IR720 es, en esencia, un filtro paso largo: bloquea la mayor parte de la luz visible y empieza a transmitir la radiación a partir de una zona situada aproximadamente alrededor de 720 nm. La transición no es un interruptor perfecto de «aquí termina el rojo y aquí empieza el infrarrojo».

    Además, distintos filtros IR720 pueden tener curvas de transmisión diferentes. Por ejemplo, fabricantes de filtros de este tipo especifican la transmisión alrededor de 720 nm y una transmisión mucho mayor a longitudes de onda superiores.

    Por tanto, cuando pongo un IR720 delante del objetivo estoy haciendo algo bastante radical:

    estoy quitando prácticamente toda la luz visible y dejando llegar al sistema principalmente el infrarrojo cercano.

    Y digo principalmente porque la realidad óptica siempre es algo más complicada que una etiqueta escrita en el aro del filtro.

    Por cierto, esto también permite hacer una primera precisión: lo que estamos fotografiando aquí es infrarrojo cercano (NIR), no el infrarrojo térmico que normalmente asociamos a las cámaras térmicas. Estamos hablando de longitudes de onda inmediatamente posteriores al extremo rojo del espectro visible.


    Entonces, ¿cómo demonios puede hacerlo una Portra 160?

    Esta es probablemente la parte más curiosa del experimento.

    La Kodak Portra 160 no es una película infrarroja.

    Está diseñada como película negativa de color para fotografía convencional y Kodak especifica una sensibilidad ISO 160 para luz de día. Su documentación técnica incluye, además, una gráfica de sensibilidad espectral que se extiende más allá del visible hasta aproximadamente 750 nm.

    Esto es importante.

    Una película convencional no tiene necesariamente una frontera perfectamente definida en la que a 699 nm registra luz y a 700 nm deja de registrar absolutamente nada.

    Las emulsiones fotográficas tienen una curva de sensibilidad espectral. Y esa curva puede prolongarse más allá del rojo visible, aunque la sensibilidad en esa zona sea muchísimo menor que en las longitudes de onda para las que la película está diseñada.

    Dicho de una forma menos técnica:

    la Portra no es una película infrarroja, pero tampoco es completamente ciega al infrarrojo cercano.

    Y eso es exactamente lo que mi experimento demuestra.

    Con la Nikon N8008, el Nikkor 50 mm f/1.4 D a f/4, la Portra 160 y el IR720 hice una exposición de 4 segundos a ISO 160 y salió una imagen.

    Eso no convierte a la Portra en película infrarroja. Simplemente significa que, bajo esas condiciones, había suficiente respuesta útil del conjunto filtro + objetivo + película como para producir una imagen.

    Y aquí conviene hacer una pequeña corrección a mi artículo original: yo decía que «el filtro ha dejado pasar la luz infrarroja a la película».

    Eso es cierto como descripción práctica, pero técnicamente sería más correcto decir:

    El filtro ha eliminado gran parte de la luz visible y ha permitido que llegue a la película principalmente radiación del infrarrojo cercano, ante la que la Portra conserva una cierta sensibilidad residual.

    Mucho más largo, eso sí. 😄


    Una película infrarroja sería otra historia

    Aquí hay una distinción importante.

    No es lo mismo:

    Película convencional + filtro IR720

    que:

    Película específicamente sensible al infrarrojo + filtro adecuado.

    En el segundo caso la emulsión está diseñada para tener una respuesta espectral mucho más extendida hacia el infrarrojo.

    En mi experimento estoy haciendo algo bastante más extremo: estoy intentando sacar información de una película que no fue diseñada para eso.

    Por eso no deberíamos esperar necesariamente los resultados típicos de una película infrarroja dedicada.

    Y tampoco podemos utilizar el ISO 160 de la Portra como si fuese una sensibilidad infrarroja. Kodak establece ese ISO para condiciones normales de exposición y advierte que con filtros la medición puede requerir pruebas específicas.

    En otras palabras:

    ISO 160 no significa «ISO 160 a 720 nm».

    Eso sería mezclar dos cosas diferentes.


    Y ahora viene la Sony A7CII

    Aquí es donde el experimento se vuelve todavía más curioso.

    Los sensores digitales de las cámaras modernas tienen una sensibilidad natural bastante amplia y pueden responder al infrarrojo cercano. El problema es que la cámara no quiere que lo hagan demasiado.

    Por eso delante del sensor se coloca un filtro que reduce fuertemente la transmisión de infrarrojo y ultravioleta.

    La razón es bastante lógica: si el sensor registrase libremente todo el infrarrojo que recibe, la respuesta de los canales RGB se alteraría y la cámara produciría colores y exposiciones bastante diferentes de los que esperamos en fotografía normal.

    Así que la Sony A7CII está haciendo algo parecido a esto:

    luz → objetivo → IR720 → filtro IR del propio sensor → sensor.

    El IR720 intenta impedir que llegue luz visible.

    El filtro interno de la Sony intenta impedir que llegue infrarrojo.

    Y después de poner ambos filtros uno contra otro…

    algo llega.

    Porque hice la fotografía.


    La Sony no debería haber sacado nada… pero sacó algo

    En mi prueba con la A7CII utilicé el mismo IR720 y el mismo Nikkor 50 mm f/1.4 D mediante adaptador.

    La exposición fue de 1,3 segundos, f/4 e ISO 200. Hice además un bracketing de nueve fotografías variando la exposición mediante EV y escogí la que me pareció más aprovechable.

    La imagen resultante es bastante espectacular:

    magenta por todas partes.

    Y aquí hay que evitar una interpretación demasiado sencilla.

    No significa necesariamente que la Sony haya registrado «más infrarrojo» que la película.

    Lo que significa es que el sensor consiguió registrar una señal residual después de haber atravesado tanto el IR720 como el sistema de filtrado interno de la cámara.

    Y, además, esa señal no se reparte necesariamente de la misma manera entre los canales rojo, verde y azul.

    Ahí está buena parte de la explicación del color.


    ¿Por qué la Sony se vuelve tan violeta?

    Porque el sensor no tiene una única sensibilidad llamada «luz».

    Tiene varios canales de captación, correspondientes a los colores de la matriz Bayer.

    En fotografía normal, esos canales reciben una combinación de longitudes de onda que el procesado de la cámara transforma en una imagen RGB convencional.

    Pero nosotros acabamos de hacer algo bastante poco convencional:

    hemos eliminado casi toda la luz visible y hemos dejado principalmente infrarrojo cercano.

    La respuesta de los distintos canales del sensor ante esa radiación no es igual.

    El resultado puede ser un desequilibrio enorme entre canales.

    Y entonces aparecen colores que no tienen demasiado que ver con los colores que vemos a simple vista.

    El magenta de mi fotografía no significa que el paisaje fuese magenta.

    Significa que el sistema sensor + filtros + procesado ha convertido una distribución espectral muy extraña en valores RGB que nosotros vemos como magenta.

    Esto es también una de las razones por las que la fotografía infrarroja digital puede producir colores muy diferentes dependiendo de la cámara.


    Y aquí hay otra diferencia fundamental entre la Nikon y la Sony

    La Nikon está utilizando una película.

    La Sony está utilizando un sensor electrónico.

    Parece una obviedad, pero en este experimento es fundamental.

    En la película, la luz produce cambios químicos en las distintas capas sensibles de la emulsión. En la Portra hay varias capas sensibles asociadas a la formación de los colorantes que terminarán formando la imagen después del revelado C-41.

    En la Sony, la radiación produce una señal eléctrica en los fotodiodos del sensor, que posteriormente se convierte en datos digitales.

    Y en el caso de la Sony todavía queda otra etapa:

    el RAW no es la fotografía terminada.

    Después vienen el balance de blancos, la interpretación de los canales, la matriz de color, la conversión RAW, etc.

    Por eso no debemos comparar directamente los colores de la Portra escaneada con los colores del RAW de la Sony como si ambas imágenes fueran una medición científica del espectro.

    No lo son.


    El escáner también participa en el resultado

    Este detalle me parece especialmente importante porque en el artículo original quizá le presté menos atención de la que merece.

    La fotografía de la Nikon no la estamos viendo directamente en la película.

    La estamos viendo después de:

    exposición → revelado C-41 → negativo → escaneado → conversión del escáner → imagen digital.

    Y en este caso, además, con el Plustek NS10.

    Por tanto, el color que vemos finalmente en pantalla no es simplemente «el color que vio la Portra».

    El escáner tiene que convertir un negativo de color en una imagen positiva y hacerlo a partir de una película que está siendo utilizada en unas condiciones espectrales bastante alejadas de aquellas para las que fue diseñada.

    Eso puede influir muchísimo en el resultado final.

    De hecho, yo tendría bastante cuidado con afirmar que el color rojizo/azulado de la Portra representa fielmente la distribución espectral de la luz infrarroja que recibió la película.

    Es una imagen fotográfica real, por supuesto.

    Pero no es un espectrograma.


    Entonces, ¿qué estamos viendo realmente?

    Esta es quizá la pregunta más interesante.

    En la fotografía convencional intentamos que:

    lo que vemos → lo que fotografía la cámara → lo que aparece en la fotografía

    sean cosas razonablemente parecidas.

    Aquí hemos roto deliberadamente esa cadena.

    El ojo humano deja de ver prácticamente toda la información que estamos utilizando.

    El filtro IR720 elimina casi toda la luz visible.

    La película o el sensor registran una zona del espectro que nosotros no podemos ver.

    Y finalmente el sistema transforma esa información en una imagen que sí podemos mirar.

    Por eso una fotografía infrarroja no es simplemente «una fotografía roja».

    Es una representación visible de información que originalmente no era visible para nosotros.


    ¿Y por qué la vegetación sale tan clara en infrarrojo?

    Aquí aparece uno de los fenómenos clásicos de la fotografía infrarroja.

    Las hojas de las plantas tienen una reflectancia muy elevada en el infrarrojo cercano. Esto está relacionado con la estructura interna de las hojas y, especialmente, con la forma en que la vegetación gestiona la radiación solar.

    Por eso, cuando hacemos fotografía infrarroja de vegetación, esta puede aparecer mucho más brillante que en fotografía visible.

    Es el famoso efecto de la vegetación «blanca» de la fotografía infrarroja.

    En mis fotografías, sin embargo, no estamos viendo necesariamente ese efecto clásico en su forma más pura, porque estamos trabajando con una película convencional y una cámara digital no modificada, además de un filtro situado alrededor de 720 nm.

    Aun así, la vegetación constituye precisamente uno de los motivos que hacen interesante este tipo de fotografía.


    Una cosa que me ha enseñado este experimento

    Creo que la conclusión de mi artículo original era correcta, pero ahora la formularía de una manera algo diferente.

    No es exactamente:

    «No hace falta película infrarroja para hacer fotografía infrarroja.»

    Yo diría:

    No hace falta utilizar una película específicamente infrarroja para registrar algo de infrarrojo cercano, siempre que el medio de registro conserve sensibilidad suficiente en esa zona del espectro.

    Que es bastante menos contundente.

    Y bastante más correcto. 😄

    En el caso de la Portra 160, su propia documentación técnica muestra que su respuesta espectral se prolonga hacia longitudes de onda superiores al visible, aunque la película no esté diseñada como emulsión infrarroja.

    Por tanto, el resultado de la Nikon no es una casualidad inexplicable.

    Es perfectamente compatible con las características de la emulsión.


    ¿Y qué nos dice la comparación Nikon/Sony?

    Para mí, esta es la parte más divertida.

    Con el mismo paisaje, el mismo filtro IR720 y el mismo objetivo de 50 mm, hemos conseguido dos imágenes muy diferentes.

    La Nikon:

    IR720 → Portra 160 → revelado C-41 → escaneado

    produjo una imagen con unos tonos rojizos y azulados bastante suaves.

    La Sony:

    IR720 → filtro IR interno → sensor → RAW/procesado

    produjo una imagen dominada por el magenta.

    Y no hay contradicción.

    Son dos sistemas con respuestas espectrales completamente diferentes.

    De hecho, una de las cosas que demuestra este experimento es que no existe una única «fotografía infrarroja».

    Existe la respuesta de cada combinación de:

    filtro + objetivo + película o sensor + procesado.

    Cambiar cualquiera de esos elementos puede cambiar radicalmente el resultado.


    ¿Entonces merece la pena hacer esto?

    Si lo que se busca es una forma práctica y eficiente de hacer fotografía infrarroja, probablemente no sea la solución más cómoda.

    En una cámara digital convencional, un IR720 puede exigir exposiciones largas porque el filtro interno del sensor está precisamente intentando evitar que llegue el infrarrojo.

    Una cámara modificada para infrarrojo es otra historia: al retirar o sustituir ese filtro interno, llega mucha más radiación infrarroja al sensor y el IR720 puede utilizarse de una manera mucho más eficiente.

    Pero…

    ¿Es interesante poner un IR720 delante de una cámara normal para ver qué ocurre?

    Absolutamente.

    Y si además se hace con una cámara de película y una película que no es infrarroja, todavía más.

    Porque entonces deja de ser solamente fotografía y se convierte un poco en un experimento.


    Y hay una última cosa que me parece importante

    Mi fotografía de la Nikon no demuestra que la Portra 160 sea una película infrarroja.

    Y mi fotografía de la Sony tampoco demuestra que la A7CII sea una cámara infrarroja.

    Demuestran algo bastante más sencillo y, para mí, más interesante:

    que los sistemas fotográficos reales no tienen fronteras espectrales tan perfectas como solemos imaginar.

    Un filtro no es necesariamente «pasa/no pasa».

    Una película no es necesariamente «sensible/no sensible».

    Un sensor no es necesariamente «ve/no ve».

    Todo tiene curvas de respuesta.

    Y cuando empezamos a jugar cerca de los límites de esas curvas aparecen cosas que, desde el punto de vista de la fotografía normal, parecen bastante raras.

    Como una Portra 160 haciendo una fotografía infrarroja.

    O una Sony A7CII que, después de ponerle delante un filtro que supuestamente debería dejarla prácticamente ciega, todavía consigue decir:

    «Espera, que algo veo». 😄


    En resumen

    Mi experimento original estaba bien encaminado, pero después de mirarlo desde el punto de vista técnico yo haría estas precisiones:

    • El IR720 no deja pasar únicamente 720 nm: es un filtro paso largo cuya transmisión aumenta alrededor de esa zona.
    • La Portra 160 no es película infrarroja, pero su sensibilidad espectral se extiende hacia el infrarrojo cercano.
    • El ISO 160 de la Portra no debe interpretarse como una sensibilidad ISO 160 específica para infrarrojo.
    • La Sony A7CII no es una cámara infrarroja, pero su sensor puede conservar cierta respuesta residual en el infrarrojo cercano a pesar del filtro interno.
    • El color magenta de la Sony es consecuencia de la respuesta espectral desigual de los canales del sensor y de la posterior interpretación de esos datos, no del color real del paisaje.
    • La fotografía de la Nikon tampoco representa directamente «el color del infrarrojo»: entre la exposición y lo que vemos hay revelado, negativo y escaneado.
    • Y, sobre todo, una fotografía infrarroja no es una reproducción de cómo vemos el paisaje, sino una representación visible de radiación que nuestros ojos no pueden ver.

    Así que sí: después de todo, aquel comentario de mi artículo original de que «son detalles técnicos» era bastante acertado.

    Lo que no sabía entonces era cuántos detalles técnicos había detrás de esos detalles técnicos. 😂


    Fuentes técnicas

    La referencia principal para la parte de la película es la ficha técnica oficial de Kodak Professional para Portra 160, que incluye sus curvas de sensibilidad espectral y las condiciones de exposición especificadas por el fabricante.

    Para los filtros IR720, las especificaciones de fabricantes muestran que se trata de filtros de corte/paso largo alrededor de 720 nm y que la transmisión aumenta progresivamente a partir de esa región, en lugar de existir un corte espectral absolutamente vertical.


    Estos son los enlaces al post «original» y al análisis de ChatGPT y Gemini:

    En infrarrojo sin película infrarroja

    En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

    En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico por Gemini

     

    Nos vemos.
    Guillermo

     

  • En infrarrojo sin película infrarroja

    Pues eso… probando con los filtros infrarrojos, concretamente el IR720 de 720nm que solo deja pasar cierta parte de la luz, la infrarroja a ese «nivel» y usando un carrete de color como el Kodak Portra 160 en la Nikon N8008 y con el objetivo Nikkor AF 50mm 1.4D se pueden conseguir cosas como esta que te muestro, que después de 4 segundos de exposición ha captado la luz infrarroja que ha dejado pasar el filtro IR720 a la película.

    Al ser una cámara «analógica», es decir de película, no una cámara digital no hay filtro intermedio en el sensor que «filtre» la radiación infrarroja, cosa que ocurre en las cámaras más modernas como la Sony A7CII.

    Ahora te pongo una foto hecha el mismo día con la Sony y con el mismo filtro IR720.

    Pero eso son detalles técnicos, que lo mismo le pido a ChatGPT o a Gemini que lo expliquen, que seguro que lo harán con «más conocimiento de causa» que un servidor que… bueno… de infrarrojos conozco poco, salvo lo que «retrato» o con lo que retrato… 😉

     

    Foto infrarroja con película de color

    Foto de la sierra en infrarrojo, con filtro IR720 de 720nm y la Nikon N8008

    Datos de la toma:
    Date taken: 29/08/2026 3 o 4 de la tarde
    Camera: Nikon N8008 AF
    Lens model: Nikkor 50mm 1:1.4 D
    F-stop: f/4
    Exposure time: 4 sec.
    ISO speed: ISO-160
    Focal length: 50mm
    Film: Kodak Portra 160 35mm
    Filter: Mad Camera IR 720 720nm

    Versión 2 con otro escaneo

    Esta es la versión hecha a partir de escanear el negativo como diapositiva, de forma que la foto escaneada quedara como un negativo, en GIMP 3.2.6 la convierto en positivo (invert) y la retoco un poco en el balance de blancos, contraste, etc.
    El escáner es el mismo: Portta NS10

    Foto de la sierra en infrarrojo, con filtro IR720 de 720nm y la Nikon N8008 (versión 2)

    Versión 2 sin ajustes en GIMP

    Esta es la foto escaneada como diapositiva (para que saliera como un negativo) pero simplemente usando la opción Invert de GIMP, sin ajustes de ningún otro tipo.

    Versión «plana» del escaneo como diapositiva e invertido en GIMP

    Foto infrarroja con cámara digital Sony A7CII

    Estas pruebas de usar filtros infrarrojos (sin película infrarroja) también las he hecho con la cámara Sony A7CII que no es de película, es de sensor y según tengo entendido ya viene con un filtro para bloquear la luz infrarroja. Hay quienes hackean la cámara para quitar ese filtro y conseguir otras cosas, pero eso, ya es otro tema.
    La cuestión es que le puse el filtro IR720 que filtra la luz infrarroja (720nm) y en teoría no tendría que haber salido nada… bueno, casi nada salió en las otras pruebas, ya que al tener ese filtro necesita más tiempo de exposición, aunque esta que te muestro está hecha con ISO-200 y al hacerla con «bracketing» de 9 fotos y usando EV 0.7 la cámara hizo 9 fotos cambiando ese valor hacia arriba y hacia abajo, y esta que te muestro es la que más o menos está más pasable.
    La foto sin filtro la hice a 1/2000 f/4 con el objetivo de Nikon AF 50mm 1.4 D (con el adaptador para la Sony).
    La que tiene el filtro IR720 se tomó a 1.3 seg a f/4 y con ese mismo objetivo.

    Esta es la foto tomada por la Sony:

    Foto de la sierra en infrarrojo con el filtro IR720 y la Sony A7CII

    Datos de la toma:
    Date taken: 29/08/2026 16:03
    Camera: Sony A7CII
    Lens model: Nikkor 50mm 1:1.4 D
    F-stop: f/4
    Exposure time: 1.3 sec.
    ISO speed: ISO-200
    Focal length: 50mm
    Filter: Mad Camera IR720 720nm

    Conclusión

    Que no hace falta tener un carrete de infrarrojo para conseguir fotos que solo deje pasar la luz infrarroja, en estos ejemplos filtrando a 720nm.

    La cámara N8008 con el carrete Portra 160 de Kodak no tiene un filtro extra del infrarrojo ni sensibilidad especial a la luz infrarroja, lo que hace ese filtro es dejar solo parte de la luz visible cercana al infrarrojo (después las IA darán más detalles) y si la comparas con la foto de la Sony que si filtra algo de la luz infrarroja, pues… eso, que se ve «más colorá» que la del carrete.

    Decir que la foto de la Nikon N8008 está escaneada con un escáner «baratico»: el Portta NS10.


    Ahora le pasaré el contenido de este post a las dos IA de las que me fio más: ChatGPT (de OpenAI) y Gemini (de Google) para que hagan una versión más técnica de estoque te cuento aquí, que como no estoy muy ducho en física de la luz, ni en toras muchas cosas más, te lo explico sin muchos detalles técnicos referentes a la luz, las posibilidades de cada cámara/película, etc.
    Espero que «ellas» (las IA) sean más técnicas y te puedan aclarar cosas que lo mismo tú entiendes mejor que lo que pueda entender yo.
    Cuando los tenga publicados te pondré por aquí los enlaces.


    Estos son los enlaces al post «original» y al análisis de ChatGPT y Gemini:

    En infrarrojo sin película infrarroja

    En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

    En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico por Gemini

     

     

    Nos vemos.
    Guillermo

    P.S.

    Y para comparar: Ilford SFX 200

    Ya que estamos haciendo pruebas con infrarrojo, te muestro estas fotos tomadas con una película que sí tiene sensibilidad extendida hacia el infrarrojo: Ilford SFX 200.

    La primera está hecha sin filtro y la segunda con el IR720 de 720 nm.
    Las dos fotos están tomadas con la Nikon N8008 con el Nikkor 50mm 1.4 D y la película en blanco y negro (semi-infrarroja) ILFORD SFX 200.

     

    Toma sin filtro. 1/500 f/8
    Toma con filtro IR720 1/30 f/8

    Aquí el efecto es bastante más evidente: con el IR720 la vegetación se vuelve muchísimo más clara debido a su elevada reflectancia en el infrarrojo cercano.

    Es una comparación bastante más «de libro» que la de la Portra 160, que no es una película infrarroja y cuya respuesta al IR es mucho más limitada.

    Y hay una cosa que me encanta de que hayas hecho esta prueba ahora:

    tenemos las tres situaciones.

    PelículaIR720Resultado
    Portra 160SíRegistra IR, pero de forma bastante limitada
    SFX 200NoFotografía B/N convencional, con sensibilidad extendida
    SFX 200SíEfecto infrarrojo claramente visible

    Eso permite entender mucho mejor la diferencia entre «una película que accidentalmente llega algo más allá del visible» y «una película diseñada para aprovechar esa región del espectro».

    Y fíjate en la segunda SFX: ahí sí que yo compraría sin demasiados reparos que estamos viendo el clásico efecto infrarrojo de la vegetación. En la Portra había que explicar bastante más cosas antes de llegar a esa conclusión. 😄

    Nota:
    Esto que sigue a las fotos es parte del comentario de ChatGPT, era más largo, pero tampoco era plan de que abusara demasiado con sus análisis 😉

     

    La diferencia en esta comparativa con la Ilford SFX 200 ilustra a la perfección la respuesta de una película de sensibilidad extendida (near-infrared).

    1. Toma sin filtro

    • Comportamiento panorámico estándar: Sin filtro, la Ilford SFX 200 se comporta prácticamente como una película en blanco y negro pancromática convencional.
    • Vegetación y tonos: Los árboles y matorrales del primer plano y de la ladera conservan tonos medios y oscuros. El follaje no destaca sobre la masa del terreno porque la película está expuesta mayoritariamente a la luz visible (azules, verdes y rojos), que eclipsa la pequeña porción infrarroja.

    2. Toma con filtro IR720

    • Explosión del Efecto Wood: Al colocar el filtro IR720, cortas toda la luz visible y dejas que actúen los sensitizadores de la película hasta sus ~740 nm. La clorofila de los árboles refleja masivamente esa radiación infrarroja cercana, haciendo que toda la vegetación del primer plano y la ladera «se encienda» y pase de tonos oscuros a un blanco luminoso casi «nevado».
    • Atraviesa la calima: La luz infrarroja se dispersa mucho menos en la atmósfera que la luz azul o visible. Por eso, al mirar hacia el horizonte y la viaducto/costa del fondo, el contraste de la escena se mantiene definido a pesar de la distancia.

    Es la comparación didáctica ideal para entender por qué la SFX 200 necesita ese «empujón» de un filtro oscuro (o de corte profundo como el IR720) para revelar todo el dramatismo del espectro invisible.

    Nota:
    Este último texto es el proporcionado por Gemini al analizar las dos fotos.

  • Las orejitas de los Nikkor: pre-AI, AI y AI-S

    Pues eso… Hasta hace no demasiado tiempo, para mí un objetivo Nikon antiguo era simplemente eso: un objetivo Nikon antiguo.

    Nota:
    Lo que sigue es la versión que me ha dado ChatGPT sobre este tema de las nomenclaturas de los objetivos de Nikon que tanto estoy viendo últimamente en Wallapop, puede que tenga algunas correcciones para que se acomode más al estilo «del Guille», pero básicamente he dejado la base de lo que ChatGPT explicaría si fuese elGuille el que escribe, eso sí, ese Guille (yo, un servidor) antes le dio algunas notas o pautas sobre escribir este post o artículo para que de alguna forma le sirva a otros que no tienen ni repajolera idea de estos nombres: AI, AI-S o pre-AI, que cuando veo esos anuncios parece que todos ya lo sabían y un servidor con tantos años encima ni puñetera idea del tema… en fin…

    Si tenía unas pequeñas piezas metálicas encima del anillo de diafragmas, eran las famosas “orejitas”. Y poco más.

    No tenía ni repajolera idea de qué significaban las siglas AI, AI-S, pre-AI, K o New Nikkor.

    Hasta que empecé a buscar objetivos Nikon en Wallapop. 😂

    Y entonces descubrí que aquellas pequeñas diferencias que yo ni siquiera había mirado durante años tenían bastante historia detrás.

    Ahora tengo delante cuatro objetivos Nikon que, curiosamente, permiten hacer un pequeño recorrido por esa historia:

    • Micro-Nikkor 55 mm f/3.5 K → pre-AI
    • Nikkor 85 mm f/1.8 K → pre-AI
    • Nikkor 50 mm f/1.4 AI → AI
    • Zoom-Nikkor 35-105 mm f/3.5-4.5 AI-S Macro → AI-S

    Así que vamos a ver qué demonios significa todo esto.

     

    Primero estaban las orejitas

    Los primeros objetivos Nikkor para la montura F llevaban encima del anillo de diafragmas una pequeña pieza metálica con dos salientes.

    Las famosas orejitas (en inglés: rabbit ears).

    Su función era transmitir mecánicamente a la cámara la información necesaria para el sistema de medición.

    Cuando se montaba uno de estos objetivos en determinadas cámaras Nikon, había que realizar además una pequeña maniobra para que el fotómetro supiera cuál era la apertura máxima del objetivo.

    Era el sistema de acoplamiento de los primeros Nikkor.

    Y funcionaba.

    Pero Nikon siguió evolucionándolo.

     

    Pre-AI

    Cuando hablamos de pre-AI estamos hablando, de forma general, de los Nikkor anteriores al sistema AI.

    Nikon introdujo el sistema AI, o Automatic Indexing, en 1977. La nueva montura incorporaba una zona de acoplamiento que permitía transmitir automáticamente a la cámara la información de apertura máxima del objetivo.

    Los objetivos anteriores a ese sistema son los que normalmente llamamos pre-AI o non-AI.

    Y aquí descubrí una cosa que tampoco sabía:

    pre-AI no significa necesariamente que el objetivo tenga aspecto de objetivo de los años 60.

    Por ejemplo, tengo dos objetivos que son pre-AI y que pertenecen a la generación K, también conocida como New Nikkor y si los miras sin buscar «detalles» ni notas la diferencia con sus hermanos menores, salvo que las orejitas no tienen agujeros (al menos las de los dos objetivos que tengo).

     

    La generación K o “New Nikkor”

    A mediados de los años 70 Nikon renovó el aspecto de muchos de sus objetivos.

    El cambio más evidente está en el diseño exterior y, sobre todo, en esos anillos de enfoque de goma que hoy nos resultan tan familiares.

    Pero que tengan un aspecto mucho más moderno no significa que sean AI.

    Siguen siendo objetivos pre-AI.

    Tengo dos ejemplos en casa.

    Uno es el Micro-Nikkor 55 mm f/3.5.

    El otro es el Nikkor 85 mm f/1.8.

    Los dos pertenecen a esa generación “New Nikkor”, pero todavía utilizan el sistema anterior al AI.

    Y aquí es donde uno empieza a darse cuenta de que en Nikon las cosas nunca son tan sencillas como parecen. 😂

     

    Llega el AI

    En 1977 Nikon introdujo el sistema AI (Automatic Indexing).

    La diferencia fundamental está en la propia montura y en la forma en que el objetivo transmite mecánicamente la información del diafragma a la cámara.

    En los objetivos AI aparece una cresta o saliente de acoplamiento en la parte posterior de la montura que trabaja con el sistema de medición de la cámara.

    Y aquí entra mi tercer objetivo:

    Nikkor 50 mm f/1.4.

    Este objetivo lo compré en Wallapop sin tener demasiado claro todo este lío de siglas.

    De hecho, yo durante un tiempo pensaba que era AI-S.

    Hasta que empecé a mirar las diferencias con más atención.

    Y resulta que no.

    Es AI.

    Lo curioso es que el propio anuncio de Wallapop ya decía correctamente:

    “Nikon NIKKOR 50mm f/1.4 AI”.

    El que no se había enterado todavía era yo. 😂

     

    ¿Y qué es entonces un AI-S?

    Cuando parecía que ya habíamos aprendido qué era AI, aparece otra sigla:

    AI-S.

    Nikon introdujo el AI-S a comienzos de los años 80 como una evolución del sistema AI, con modificaciones que permitían un control más preciso del diafragma por parte de determinadas cámaras.

    Y aquí tenemos una pista visual bastante sencilla.

    En un AI-S, el número correspondiente a la apertura mínima aparece en naranja.

    En mi Zoom-Nikkor 35-105 mm f/3.5-4.5 Macro, por ejemplo, el f/32 está en naranja.

    En cambio, en mi 50 mm f/1.4 AI, el f/16 está en azul.

    Eso fue precisamente lo que me hizo darme cuenta del error.

    Pero hay otra diferencia en la parte posterior de la montura: los AI-S tienen una pequeña muesca que los AI no tienen. Nikon utiliza precisamente esas dos características como pistas visuales para distinguir ambos tipos.

    Así que ya tenemos otra pequeña regla para mirar cuando encontremos un Nikkor antiguo en Wallapop.

     

    Mis cuatro Nikkor

    Después de todo esto, mis cuatro objetivos quedan así:

    ObjetivoTipo
    Micro-Nikkor 55 mm f/3.5 KK / pre-AI
    Nikkor 85 mm f/1.8 KK / pre-AI
    Nikkor 50 mm f/1.4AI
    Zoom-Nikkor 35-105 mm f/3.5-4.5 MacroAI-S

    Y lo curioso es que los cuatro tienen montura Nikon F y, vistos rápidamente, podrían parecer simplemente cuatro objetivos Nikon antiguos.

    Pero cada uno pertenece a una etapa diferente de la evolución del sistema.

     

    Y esas orejitas, ¿para qué siguen ahí?

    Aquí viene otra curiosidad.

    Aunque apareciera el sistema AI, Nikon no necesitaba tirar por la borda todo lo anterior.

    Los objetivos AI conservaron elementos que permitían mantener compatibilidad con cámaras y sistemas anteriores.

    Por eso seguimos encontrando esas pequeñas orejitas en muchos objetivos Nikon posteriores.

    Y eso es una de las cosas que más me gusta de la filosofía de estas cámaras.

    En lugar de cambiarlo todo cada pocos años, Nikon fue evolucionando el sistema manteniendo buena parte de lo anterior.

    Claro que esto también significa que hay que saber qué objetivo tenemos delante y en qué cámara queremos montarlo.

    Porque aquí sí hay una cuestión importante: algunos cuerpos Nikon pueden utilizar objetivos pre-AI sin problemas o con el acoplamiento correspondiente, mientras que otros pueden dañarse si se monta un objetivo no compatible. Nikon advierte expresamente de este problema con cámaras que llevan una palanca de acoplamiento AI no retráctil.

    Así que aquello de:

    “Es Nikon F, seguro que vale.”

    mejor no decirlo demasiado alto. 😂

     

    Los objetivos

    En estas fotos puedes ver las orejitas de los 4 Nikon y las no orejitas del Tamron. En la foto central están los diafragmas de cada objetivo, el zoom muestra el valor máximo del diafragma en color naranja (indicativo de los AI-S).
    En los otros 3 objetivos Nikon el valor máximo está en color azul.
    El Tamron va a su bola y no tiene colores, pero lo que sí tiene es la posibilidad de que la cámara pueda usar el diafragma de forma automática.

     

    Y ahora ya miro las orejitas de otra manera

    Lo curioso de todo esto es que, cuando empecé a comprar estos objetivos, no buscaba aprender la historia de Nikon.

    Buscaba objetivos.

    Y acabé aprendiendo que:

    K no es AI.

    AI no es AI-S.

    Pre-AI no significa que el objetivo tenga necesariamente aspecto antiguo.

    Y que aquellas pequeñas piezas que yo llamaba simplemente orejitas tienen una historia detrás.

    Ahora, cuando veo un Nikkor antiguo en Wallapop, ya no miro solamente si los cristales están bien o si el precio parece razonable.

    Primero miro las orejitas.

    Después el anillo de diafragmas.

    Luego la montura.

    Y finalmente pienso:

    “A ver tú qué eres…” 😂

    Supongo que esto es lo que pasa cuando uno empieza a coleccionar cámaras y objetivos antiguos.

    Al principio compras un objetivo.

    Después descubres que existe una nomenclatura.

    Luego descubres que hay varias generaciones.

    Y finalmente terminas fotografiando las orejitas para escribir un artículo sobre ellas.

     

    Esto no acaba aquí… nos queda la versión de Gemini-web, yo diferencio entre el Gemini con el que «hablo» desde la búsqueda de Google (AI Mode), que el pobre no me conoce por mucho que yo le haya consultado cosas, y el Gemini en la app para el móvil o para Windows (usando el enlace de gemini.google.com) ese si me conoce y recuerda cosas de las que hemos hablado, sobre todo si le dices que «recuerde» o memorice algo 😉

    Este es el enlace al post confeccionado por Gemini:
    El laberinto de las orejitas: Cómo redescubrí mis objetivos Nikon

     

    Y todo esto está relacionado con este otro post:
    El Guille Mola con la AI

     

    Nos vemos.
    Guillermo