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En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

Pues eso… para que esté la cosa más clara, esta es la versión que me ha dado ChatGPT al pedirle lo siguiente:

Te voy a pasar el texto de un post que he publicado en elguillemola.com sobre fotos en infrarrojo sin película infrarroja, para que me des tu versión técnica de ese post (lo que se escapa de mi conocimiento) y lo que tú quieras aportar y que publicaré como otro post «analizado» por ChatGPT. ¿Te parece?


En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

He leído el artículo anterior [el del Guille] y, como allí mismo decía que iba a pedirle a ChatGPT una explicación más técnica, aquí va mi parte.

Lo primero que tengo que decir es que el experimento me parece bastante más interesante de lo que puede parecer a primera vista. No porque haya descubierto una manera mágica de convertir una Portra 160 en película infrarroja —no lo he hecho—, sino porque la prueba permite ver qué ocurre cuando ponemos un filtro que corta casi toda la luz visible delante de dos sistemas de registro completamente diferentes: una película fotográfica convencional y un sensor digital.

Y ahí empiezan los detalles.

Para empezar: ¿qué es exactamente un filtro IR720?

Cuando decimos que un filtro es «de 720 nm» no quiere decir que deje pasar únicamente luz de 720 nm.

Un IR720 es, en esencia, un filtro paso largo: bloquea la mayor parte de la luz visible y empieza a transmitir la radiación a partir de una zona situada aproximadamente alrededor de 720 nm. La transición no es un interruptor perfecto de «aquí termina el rojo y aquí empieza el infrarrojo».

Además, distintos filtros IR720 pueden tener curvas de transmisión diferentes. Por ejemplo, fabricantes de filtros de este tipo especifican la transmisión alrededor de 720 nm y una transmisión mucho mayor a longitudes de onda superiores.

Por tanto, cuando pongo un IR720 delante del objetivo estoy haciendo algo bastante radical:

estoy quitando prácticamente toda la luz visible y dejando llegar al sistema principalmente el infrarrojo cercano.

Y digo principalmente porque la realidad óptica siempre es algo más complicada que una etiqueta escrita en el aro del filtro.

Por cierto, esto también permite hacer una primera precisión: lo que estamos fotografiando aquí es infrarrojo cercano (NIR), no el infrarrojo térmico que normalmente asociamos a las cámaras térmicas. Estamos hablando de longitudes de onda inmediatamente posteriores al extremo rojo del espectro visible.


Entonces, ¿cómo demonios puede hacerlo una Portra 160?

Esta es probablemente la parte más curiosa del experimento.

La Kodak Portra 160 no es una película infrarroja.

Está diseñada como película negativa de color para fotografía convencional y Kodak especifica una sensibilidad ISO 160 para luz de día. Su documentación técnica incluye, además, una gráfica de sensibilidad espectral que se extiende más allá del visible hasta aproximadamente 750 nm.

Esto es importante.

Una película convencional no tiene necesariamente una frontera perfectamente definida en la que a 699 nm registra luz y a 700 nm deja de registrar absolutamente nada.

Las emulsiones fotográficas tienen una curva de sensibilidad espectral. Y esa curva puede prolongarse más allá del rojo visible, aunque la sensibilidad en esa zona sea muchísimo menor que en las longitudes de onda para las que la película está diseñada.

Dicho de una forma menos técnica:

la Portra no es una película infrarroja, pero tampoco es completamente ciega al infrarrojo cercano.

Y eso es exactamente lo que mi experimento demuestra.

Con la Nikon N8008, el Nikkor 50 mm f/1.4 D a f/4, la Portra 160 y el IR720 hice una exposición de 4 segundos a ISO 160 y salió una imagen.

Eso no convierte a la Portra en película infrarroja. Simplemente significa que, bajo esas condiciones, había suficiente respuesta útil del conjunto filtro + objetivo + película como para producir una imagen.

Y aquí conviene hacer una pequeña corrección a mi artículo original: yo decía que «el filtro ha dejado pasar la luz infrarroja a la película».

Eso es cierto como descripción práctica, pero técnicamente sería más correcto decir:

El filtro ha eliminado gran parte de la luz visible y ha permitido que llegue a la película principalmente radiación del infrarrojo cercano, ante la que la Portra conserva una cierta sensibilidad residual.

Mucho más largo, eso sí. 😄


Una película infrarroja sería otra historia

Aquí hay una distinción importante.

No es lo mismo:

Película convencional + filtro IR720

que:

Película específicamente sensible al infrarrojo + filtro adecuado.

En el segundo caso la emulsión está diseñada para tener una respuesta espectral mucho más extendida hacia el infrarrojo.

En mi experimento estoy haciendo algo bastante más extremo: estoy intentando sacar información de una película que no fue diseñada para eso.

Por eso no deberíamos esperar necesariamente los resultados típicos de una película infrarroja dedicada.

Y tampoco podemos utilizar el ISO 160 de la Portra como si fuese una sensibilidad infrarroja. Kodak establece ese ISO para condiciones normales de exposición y advierte que con filtros la medición puede requerir pruebas específicas.

En otras palabras:

ISO 160 no significa «ISO 160 a 720 nm».

Eso sería mezclar dos cosas diferentes.


Y ahora viene la Sony A7CII

Aquí es donde el experimento se vuelve todavía más curioso.

Los sensores digitales de las cámaras modernas tienen una sensibilidad natural bastante amplia y pueden responder al infrarrojo cercano. El problema es que la cámara no quiere que lo hagan demasiado.

Por eso delante del sensor se coloca un filtro que reduce fuertemente la transmisión de infrarrojo y ultravioleta.

La razón es bastante lógica: si el sensor registrase libremente todo el infrarrojo que recibe, la respuesta de los canales RGB se alteraría y la cámara produciría colores y exposiciones bastante diferentes de los que esperamos en fotografía normal.

Así que la Sony A7CII está haciendo algo parecido a esto:

luz → objetivo → IR720 → filtro IR del propio sensor → sensor.

El IR720 intenta impedir que llegue luz visible.

El filtro interno de la Sony intenta impedir que llegue infrarrojo.

Y después de poner ambos filtros uno contra otro…

algo llega.

Porque hice la fotografía.


La Sony no debería haber sacado nada… pero sacó algo

En mi prueba con la A7CII utilicé el mismo IR720 y el mismo Nikkor 50 mm f/1.4 D mediante adaptador.

La exposición fue de 1,3 segundos, f/4 e ISO 200. Hice además un bracketing de nueve fotografías variando la exposición mediante EV y escogí la que me pareció más aprovechable.

La imagen resultante es bastante espectacular:

magenta por todas partes.

Y aquí hay que evitar una interpretación demasiado sencilla.

No significa necesariamente que la Sony haya registrado «más infrarrojo» que la película.

Lo que significa es que el sensor consiguió registrar una señal residual después de haber atravesado tanto el IR720 como el sistema de filtrado interno de la cámara.

Y, además, esa señal no se reparte necesariamente de la misma manera entre los canales rojo, verde y azul.

Ahí está buena parte de la explicación del color.


¿Por qué la Sony se vuelve tan violeta?

Porque el sensor no tiene una única sensibilidad llamada «luz».

Tiene varios canales de captación, correspondientes a los colores de la matriz Bayer.

En fotografía normal, esos canales reciben una combinación de longitudes de onda que el procesado de la cámara transforma en una imagen RGB convencional.

Pero nosotros acabamos de hacer algo bastante poco convencional:

hemos eliminado casi toda la luz visible y hemos dejado principalmente infrarrojo cercano.

La respuesta de los distintos canales del sensor ante esa radiación no es igual.

El resultado puede ser un desequilibrio enorme entre canales.

Y entonces aparecen colores que no tienen demasiado que ver con los colores que vemos a simple vista.

El magenta de mi fotografía no significa que el paisaje fuese magenta.

Significa que el sistema sensor + filtros + procesado ha convertido una distribución espectral muy extraña en valores RGB que nosotros vemos como magenta.

Esto es también una de las razones por las que la fotografía infrarroja digital puede producir colores muy diferentes dependiendo de la cámara.


Y aquí hay otra diferencia fundamental entre la Nikon y la Sony

La Nikon está utilizando una película.

La Sony está utilizando un sensor electrónico.

Parece una obviedad, pero en este experimento es fundamental.

En la película, la luz produce cambios químicos en las distintas capas sensibles de la emulsión. En la Portra hay varias capas sensibles asociadas a la formación de los colorantes que terminarán formando la imagen después del revelado C-41.

En la Sony, la radiación produce una señal eléctrica en los fotodiodos del sensor, que posteriormente se convierte en datos digitales.

Y en el caso de la Sony todavía queda otra etapa:

el RAW no es la fotografía terminada.

Después vienen el balance de blancos, la interpretación de los canales, la matriz de color, la conversión RAW, etc.

Por eso no debemos comparar directamente los colores de la Portra escaneada con los colores del RAW de la Sony como si ambas imágenes fueran una medición científica del espectro.

No lo son.


El escáner también participa en el resultado

Este detalle me parece especialmente importante porque en el artículo original quizá le presté menos atención de la que merece.

La fotografía de la Nikon no la estamos viendo directamente en la película.

La estamos viendo después de:

exposición → revelado C-41 → negativo → escaneado → conversión del escáner → imagen digital.

Y en este caso, además, con el Plustek NS10.

Por tanto, el color que vemos finalmente en pantalla no es simplemente «el color que vio la Portra».

El escáner tiene que convertir un negativo de color en una imagen positiva y hacerlo a partir de una película que está siendo utilizada en unas condiciones espectrales bastante alejadas de aquellas para las que fue diseñada.

Eso puede influir muchísimo en el resultado final.

De hecho, yo tendría bastante cuidado con afirmar que el color rojizo/azulado de la Portra representa fielmente la distribución espectral de la luz infrarroja que recibió la película.

Es una imagen fotográfica real, por supuesto.

Pero no es un espectrograma.


Entonces, ¿qué estamos viendo realmente?

Esta es quizá la pregunta más interesante.

En la fotografía convencional intentamos que:

lo que vemos → lo que fotografía la cámara → lo que aparece en la fotografía

sean cosas razonablemente parecidas.

Aquí hemos roto deliberadamente esa cadena.

El ojo humano deja de ver prácticamente toda la información que estamos utilizando.

El filtro IR720 elimina casi toda la luz visible.

La película o el sensor registran una zona del espectro que nosotros no podemos ver.

Y finalmente el sistema transforma esa información en una imagen que sí podemos mirar.

Por eso una fotografía infrarroja no es simplemente «una fotografía roja».

Es una representación visible de información que originalmente no era visible para nosotros.


¿Y por qué la vegetación sale tan clara en infrarrojo?

Aquí aparece uno de los fenómenos clásicos de la fotografía infrarroja.

Las hojas de las plantas tienen una reflectancia muy elevada en el infrarrojo cercano. Esto está relacionado con la estructura interna de las hojas y, especialmente, con la forma en que la vegetación gestiona la radiación solar.

Por eso, cuando hacemos fotografía infrarroja de vegetación, esta puede aparecer mucho más brillante que en fotografía visible.

Es el famoso efecto de la vegetación «blanca» de la fotografía infrarroja.

En mis fotografías, sin embargo, no estamos viendo necesariamente ese efecto clásico en su forma más pura, porque estamos trabajando con una película convencional y una cámara digital no modificada, además de un filtro situado alrededor de 720 nm.

Aun así, la vegetación constituye precisamente uno de los motivos que hacen interesante este tipo de fotografía.


Una cosa que me ha enseñado este experimento

Creo que la conclusión de mi artículo original era correcta, pero ahora la formularía de una manera algo diferente.

No es exactamente:

«No hace falta película infrarroja para hacer fotografía infrarroja.»

Yo diría:

No hace falta utilizar una película específicamente infrarroja para registrar algo de infrarrojo cercano, siempre que el medio de registro conserve sensibilidad suficiente en esa zona del espectro.

Que es bastante menos contundente.

Y bastante más correcto. 😄

En el caso de la Portra 160, su propia documentación técnica muestra que su respuesta espectral se prolonga hacia longitudes de onda superiores al visible, aunque la película no esté diseñada como emulsión infrarroja.

Por tanto, el resultado de la Nikon no es una casualidad inexplicable.

Es perfectamente compatible con las características de la emulsión.


¿Y qué nos dice la comparación Nikon/Sony?

Para mí, esta es la parte más divertida.

Con el mismo paisaje, el mismo filtro IR720 y el mismo objetivo de 50 mm, hemos conseguido dos imágenes muy diferentes.

La Nikon:

IR720 → Portra 160 → revelado C-41 → escaneado

produjo una imagen con unos tonos rojizos y azulados bastante suaves.

La Sony:

IR720 → filtro IR interno → sensor → RAW/procesado

produjo una imagen dominada por el magenta.

Y no hay contradicción.

Son dos sistemas con respuestas espectrales completamente diferentes.

De hecho, una de las cosas que demuestra este experimento es que no existe una única «fotografía infrarroja».

Existe la respuesta de cada combinación de:

filtro + objetivo + película o sensor + procesado.

Cambiar cualquiera de esos elementos puede cambiar radicalmente el resultado.


¿Entonces merece la pena hacer esto?

Si lo que se busca es una forma práctica y eficiente de hacer fotografía infrarroja, probablemente no sea la solución más cómoda.

En una cámara digital convencional, un IR720 puede exigir exposiciones largas porque el filtro interno del sensor está precisamente intentando evitar que llegue el infrarrojo.

Una cámara modificada para infrarrojo es otra historia: al retirar o sustituir ese filtro interno, llega mucha más radiación infrarroja al sensor y el IR720 puede utilizarse de una manera mucho más eficiente.

Pero…

¿Es interesante poner un IR720 delante de una cámara normal para ver qué ocurre?

Absolutamente.

Y si además se hace con una cámara de película y una película que no es infrarroja, todavía más.

Porque entonces deja de ser solamente fotografía y se convierte un poco en un experimento.


Y hay una última cosa que me parece importante

Mi fotografía de la Nikon no demuestra que la Portra 160 sea una película infrarroja.

Y mi fotografía de la Sony tampoco demuestra que la A7CII sea una cámara infrarroja.

Demuestran algo bastante más sencillo y, para mí, más interesante:

que los sistemas fotográficos reales no tienen fronteras espectrales tan perfectas como solemos imaginar.

Un filtro no es necesariamente «pasa/no pasa».

Una película no es necesariamente «sensible/no sensible».

Un sensor no es necesariamente «ve/no ve».

Todo tiene curvas de respuesta.

Y cuando empezamos a jugar cerca de los límites de esas curvas aparecen cosas que, desde el punto de vista de la fotografía normal, parecen bastante raras.

Como una Portra 160 haciendo una fotografía infrarroja.

O una Sony A7CII que, después de ponerle delante un filtro que supuestamente debería dejarla prácticamente ciega, todavía consigue decir:

«Espera, que algo veo». 😄


En resumen

Mi experimento original estaba bien encaminado, pero después de mirarlo desde el punto de vista técnico yo haría estas precisiones:

  • El IR720 no deja pasar únicamente 720 nm: es un filtro paso largo cuya transmisión aumenta alrededor de esa zona.
  • La Portra 160 no es película infrarroja, pero su sensibilidad espectral se extiende hacia el infrarrojo cercano.
  • El ISO 160 de la Portra no debe interpretarse como una sensibilidad ISO 160 específica para infrarrojo.
  • La Sony A7CII no es una cámara infrarroja, pero su sensor puede conservar cierta respuesta residual en el infrarrojo cercano a pesar del filtro interno.
  • El color magenta de la Sony es consecuencia de la respuesta espectral desigual de los canales del sensor y de la posterior interpretación de esos datos, no del color real del paisaje.
  • La fotografía de la Nikon tampoco representa directamente «el color del infrarrojo»: entre la exposición y lo que vemos hay revelado, negativo y escaneado.
  • Y, sobre todo, una fotografía infrarroja no es una reproducción de cómo vemos el paisaje, sino una representación visible de radiación que nuestros ojos no pueden ver.

Así que sí: después de todo, aquel comentario de mi artículo original de que «son detalles técnicos» era bastante acertado.

Lo que no sabía entonces era cuántos detalles técnicos había detrás de esos detalles técnicos. 😂


Fuentes técnicas

La referencia principal para la parte de la película es la ficha técnica oficial de Kodak Professional para Portra 160, que incluye sus curvas de sensibilidad espectral y las condiciones de exposición especificadas por el fabricante.

Para los filtros IR720, las especificaciones de fabricantes muestran que se trata de filtros de corte/paso largo alrededor de 720 nm y que la transmisión aumenta progresivamente a partir de esa región, en lugar de existir un corte espectral absolutamente vertical.


Estos son los enlaces al post «original» y al análisis de ChatGPT y Gemini:

En infrarrojo sin película infrarroja

En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico de ChatGPT

En infrarrojo sin película infrarroja: análisis técnico por Gemini

 

Nos vemos.
Guillermo

 


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